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Aunque en la Biblia la palabra “Trinidad” no se encuentra registrada (por eso no vamos a encontrar específicamente versículos de la Trinidad), un estudio honesto y sobre todo bajo la dirección del Espíritu Santo revelaría que esta doctrina si aparece en las Sagradas Escrituras.  Esto se comprueba de la forma en que el Padre, Hijo, y Espíritu Santo estar relacionados entre sí (ver artículos de abajo) y como obran conjuntamente en nosotros.

Las palabra Trinidad

En realidad, no deberíamos preocuparnos mucho que la palabra Trinidad no aparece en la Biblia.  Por ejemplo, hay otras palabras y conceptos que no aparecen tampoco y que nosotros sabemos que son si son válidos por la sencilla razón que la usamos todos los días: aun en nuestras diarias conversaciones.  Por ejemplo, la palabra “abuelo” no existe en la Biblia, al menos que queramos traducir la palabra “antepasado” como abuelo.  Aun así, no creo que nadie en su juicio cabal podría decir que esta palabra “abuelo” no existe.

Versículos que hablan indirectamente sobre la Trinidad   

La Santa: Gn 1:26; Gn 3:22; Is 6:3, 8; Is 11:2, 3; Is 42:1 Mt 12:18. Is 48:16; Is 61:1 [Lc 4:18.] Is 61:2, 3; Is 63:9, 10; Mt 1:18, 20; Mt 3:11 Mr 1:8; Lc 3:16. Mt 12:28; Mt 28:19; Lc 1:35; Lc 3:22 Mt 3:16. Lc 4:1, 14; Jn 1:32, 33; Jn 3:34, 35; Jn 7:39; Jn 14:16, 17, 26; Jn 15:26; Jn 16:7, 13–15; Jn 20:22; Hch 1:2, 4, 5; Hch 2:33; Hch 10:36–38; Ro 1:3, 4; Ro 8:9–11, 26, 27; 1 Co 2:10, 11; 1 Co 6:19; 1 Co 8:6; 1 Co 12:3–6; 2 Co 1:21, 22 2 Co 5:5. 2 cor. 3:17; 2 Co 13:14; Gl 4:4, 6; Flp 1:19; Col 2:2; 2 Tes 2:13, 14, 16; 1 Ti 3:16; Tit 3:4–6; He 9:14; 1 P 1:2; 1 P 3:18; 1 Jn 5:6, 7; Ap 4:8.

Fuente: James Swanson, Orville Nave, and Guillermo D. Powell, Nuevo Índice de Temas de La Biblia de Nave (Bellingham, WA: 2012).

Mas sobre la Santa Trinidad

Trinidad, La Santa. La Trinidad es la audaz concepción cristiana de que Dios consiste en tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, quienes poseen una naturaleza o esencia común. Es la comprensión de que Dios es tripersonal, pero al mismo tiempo es uno en sustancia o naturaleza o clase de ser. Hay tres Personas, pero las tres son un Dios en la forma más fundamental.

Esto quiere decir que aunque hablamos de tres Personas, de tres “Tú”, no estamos hablando de tres dioses (triteísmo), sino de uno solo. En realidad, puede ser que, ya que los tres son uno, haya una intensificación de la unicidad, la unidad, que no podría obtenerse si no fueran tres quienes hacen ese uno. No se trata del tres aritmético, donde uno tiene tres, tal vez, de la misma clase. Es el tipo de unidad que se presenta en un organismo, cuando un organismo se caracteriza por tres sistemas (o más): respiración, circulación y reproducción.

El deísta Tomás Jefferson rechazó la doctrina de la Trinidad como “una jerigonza incomprensible”. Matthew Arnold se refirió a ella como “el cuento de hadas de los tres lores de Shaftesburys”. Se la llamó “elíxir intelectual”. Sin embargo, esta es nuestra confianza como cristianos: que Dios es tres en uno, uno en tres.

La doctrina es un misterio revelado y no se lo puede comprender meramente con nuestras capacidades naturales. En parte, el hecho de que no la podemos comprender con nuestras facultades naturales se debe a que no tenemos ejemplos o analogías de esta doctrina en nuestro mundo natural. No existen tres personas humanas que sean estructuralmente una, de manera que haya plena interpenetración de las tres. Y aunque una persona sea trina en asuntos del intelecto, sentimiento y voluntad, tal individuo no es tres en el nivel de personalidad. Es más, aunque en la naturaleza hay algunos ejemplos imperfectos, tales como el agua que existe en tres estados (líquido, gaseoso y sólido), la analogía no se aplica con propiedad. De la misma forma, tampoco se aplica la analogía de la familia. Un padre, un hijo y una madre (= el Espíritu Santo) no son uno en la forma estructural tal como las tres Personas de la Trinidad.

Por supuesto que la Biblia en ninguno de sus pasajes describe a Dios como tres Personas en una naturaleza o sustancia. Podríamos decir que 1 Juan 5:7 casi lo presenta así, pero ese pasaje que aparece en nuestras Biblias no se encuentra en ninguno de los manuscritos más antiguos del NT griego. Las Escrituras enseñan sin lugar a dudas que hay solo un Dios, pero también enseñan que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son Dios.

Respecto a la unicidad de Dios leemos: “Jehová nuestro Dios, Jehová uno es” (Dt. 6:4). Cuando Jesús se dirigió al Padre en oración lo llamó: “El único Dios verdadero” (Jn. 17:3). El apóstol Pablo, cuando se refirió a los “llamados dioses”, dijo: “Para nosotros, sin embargo, solo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él” (1 Co. 8:5–6). También el apóstol dice que hay “un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos” (Ef. 4:5–6).

Aunque los últimos tres pasajes que citamos lo utilizan especialmente el Unitarianism’s Racovian Catechism [Catecismo racoviano del unitarismo] contra la posición trinitaria, los cristianos también creemos en ellos de todo corazón, porque también insistimos que Dios es uno y que el Padre es la Primera Persona de la Trinidad. Pero unimos a pasajes como estos aquellos que indican el carácter trino de Dios. Uno de ellos está en Mateo 28:19, donde nos enseña que debemos bautizar “en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”. Otro se encuentra al final de la segunda carta de Pablo a los Corintios, en lo que conocemos como bendición: “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros” (13:13). Además, en el bautismo de Jesucristo se mencionan las tres Personas como en Marcos 1, en Juan 14–16; Efesios 2:18; 1 Pedro 1:21–22; etc. Y en Juan 1:1 al Hijo se lo llama Dios, cuando dice: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”. También tenemos la declaración de Tomás dirigida a Jesús cuando se le apareció después de la resurrección: “¡Señor mío, y Dios mío!” (Jn. 20:28). En 1 Timoteo 3:16 y en Hebreos 1:8 parece que a Cristo se lo llama Dios. En Hebreos 9:14; 1 Pedro 3:18 y 2 Pedro 1:21 se indica implícitamente que el Espíritu Santo es Dios.

Aunque algunos han enfatizado la deidad de Cristo, hasta el punto de enseñar casi un “unitarismo del Hijo”, la iglesia siempre ha enseñado que el Padre ocupa un lugar de prioridad en la Trinidad. Los tres son igualmente eternos, los tres son plenamente divinos y todos tienen atributos infinitos. Sin embargo, eternamente, el Hijo procede de la naturaleza del Padre (como la luz procede del sol) y no de su voluntad. Se sugiere este punto por pasajes monogenés (μονογενης) como en Juan 1:18, donde se dice que Cristo es el “unigénito Hijo” o el “único nacido”. El mundo se hizo, se creó de la nada, pero el Hijo proviene eternamente de la naturaleza del Padre.

De igual forma, el Espíritu Santo ha existido eternamente. En la ortodoxia oriental se entiende que el Espíritu Santo procedió eternamente solo del Padre. Ellos creen que Juan 15:26 apoya esto donde leemos: “Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí”.

Sin embargo, en las iglesias Católica Romana, Anglicana y Protestante del occidente hemos seguido el Credo Atanasiano que declara: “El Espíritu Santo es del Padre y del Hijo, no fue hecho, ni creado, ni engendrado; sino procedente”. Esta doble procedencia del Espíritu Santo (del Padre y del Hijo) es probablemente la enseñanza de ciertos pasajes del NT. Uno de ellos es Romanos 8:9, “el Espíritu de Dios” y “el Espíritu de Cristo”, lo que probablemente significa “quien procede de Dios” y “quien procede de Cristo”. El punto de vista occidental es también sugerido en 1 Pedro 1:10–11, donde el “Espíritu de Cristo”, es decir, quien procede de Cristo, es indudablemente una referencia al Espíritu Santo y no a Cristo, porque por medio de los profetas el Espíritu Santo “anunció de antemano los sufrimientos de Cristo”.

Con el paso de los siglos han aparecido oponentes a la doctrina de la Trinidad. Sabelio, a principios del siglo III, enseñó que los tres son formas sucesivas en que el Dios unipersonal se ha revelado a sí mismo. En el siglo IV, Arria enseñó que Cristo no es divino ni humano, y que el Espíritu Santo está aun más lejos que Cristo de ser deidad. Fausto Socinio (1539–1604) fue antitrinitario y llegó a ser el padre de los unitarios —quienes, ahora amalgamados con los universalistas, están entre los impugnadores de esta doctrina. Los protestantes modernistas en general han negado la Trinidad, porque no se acomoda a su racionalismo, y se oponen a la deidad de Cristo y a la personalidad del Espíritu Santo. Una de las recientes oposiciones a la doctrina de la Trinidad vino de Cyril Richardson del Union Seminary de Nueva York, quien prefirió decir que los tres son “símbolos” y no personas (véase su Doctrine of the Trinity, 14–15, 98, 111).

Fuente: J. Kenneth Grider, “Trinidad, La Santa,” ed. Richard S. Taylor, Willard H. Taylor, and Edgar R. Conzález, trans. Eduardo Aparicio, José Pacheco, and Christian Sarmiento, Diccionario Teológico Beacon (Lenexa, KS: Casa Nazarena de Publicaciones, 2009), 707–709.

En Defensa de la Santa Trinidad: Cristianismo Histórico (Parte 1)

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El título de este primer ensayo no sugiere, de ninguna manera, que Dios necesite defensa del hombre, ni que la busque, sino que más bien en estos artículos se tratara de defender apológicamente un concepto que históricamente ha sido atacado por los enemigos del cristianismo.  Aunque debo admitir que hoy en día se está  atacando a casi todo lo que está relacionado con el cristianismo en general (hecho que quizás nos indique que estamos cerca de los días finales), uno de los conceptos más mal interpretados sigue siendo la doctrina de la Santa Trinidad.

Como falsas doctrinas atacan el concepto de la Santísima Trinidad

En su afán de confundir al creyente, muchos teólogos y eruditos de doctrinas pseudo-cristianas edifican teoréticamente castillos sobre la arena, construyendo lo que ellos creen ser fuertes argumentos sobre bases débiles.  En otras palabras, tratan de utilizar primicias o asunciones que tradicionalmente el cristianismo también ha repudiado históricamente.  Se mencionan falacias que son en realidad dogmas de otras doctrinas seudocristianas, las cuales desgraciadamente han también interpretado mal las Santas Escrituras.

Verdad al comienzo y mentira al final

Cada vez que he leído argumentos anti-trinitarios en el Internet, por ejemplo, casi siempre empiezan con verdades universales que en cierta forma les ayuda a establecer cierta legalidad a sus primeros argumentos.  Después generalmente continúan refutando las mismas falacias que la Biblia objeta claramente, y posteriormente (ya cuando casi se han ganado toda la confianza y el respeto del lector) le inyectan el veneno de falsas doctrinas cambiando tanto el significado como la interpretación de algunos de los pasajes más complejos de la Biblia, muchas veces invitando a un lector típicamente descuidado a verificar sus argumentos con pasajes bíblicos usando biblias con traducciones cuestionables.

Usando el tópico principal del presente artículo, el tema de la Bendita Trinidad, quisiera mencionar como ejemplo el caso de un artículo, en particular, que comenzó exponiendo y defendiendo la doctrina monoteísta de la Biblia, la misma doctrina tradicional cristiana, y en donde decían (entre otras cosas) que Dios es uno Solo y que su nombre es Jehová.  Todo esto estaba bien hasta el momento. ¿Quién podría refutar estas declaraciones por si solas?

Después, de una forma intelectual y casi poética, comenzaron gradualmente a construir argumentos donde indirectamente se comparaba al concepto de la Santa Trinidad con doctrina politeísta.  Lo que se ignoraba es que en ningún momento el concepto cristiano ortodoxo de la Trinidad enseña que hay varios dioses, que ese era claramente un concepto politeísta, y que en realidad esa era también la doctrina de muchas religiones seudocristianas de la antigüedad y de nuestros propios días.1   

En algún momento, sinceramente no tuve el “estomago” para continuar con este artículo en particular por la cantidad enorme de falacias, argumentos basados en falsas primicias y la utilización de pasajes bíblicos en malas traducciones.  Nuevamente, todo se veía tan intelectual y superficialmente lógico en este articulo en particular, y se podría decir que aunque tenía cierta curiosidad para seguir leyendo, como también sucede muy a menudo, fue mi reloj el que dio el veredicto final, pues tenía otras cosas más importantes que hacer en ese momento.

El origen del concepto trinitario y los santos de la Iglesia Católica   

Sin embargo, creo que aquí también sería útil mencionar que en otra oportunidad, cuando conversaba con los últimos Testigos de Jehová que visitaron mi casa, en algún momento de la conversación surgió el tema de la Santa Trinidad, donde mencionaron que este concepto realmente nació en Roma, y que por muchos siglos fuimos “engañados” por aquellos que en la iglesia primitiva consideraron practico (supuestamente por razones proselitistas) reemplazar las varias deidades griegas y romanas por las tres personas de la Santa Trinidad.

Aunque esta parece ser una explicación superficialmente legitima (pues si tiene algo que ver con el comienzo de la adoración o veneración a la Virgen María y a otros santos dentro de la tradición Católica Apostólica Romana), este hecho histórico en particular no tiene nada que ver con el concepto de la Santa Trinidad.2  Desgraciadamente,  mesclar la verdad con la mentira es una de los métodos más eficaces, pero a la vez más anti-cristianos, que sectas seudocristianas han utilizado históricamente para argumentar sus creencias.

Lo que la Biblia si enseña acerca de la Santa Trinidad

Dejando esta última falacia histórica a un lado, debo de aclarar nuevamente que la Biblia si enseña que Dios es Uno, pero que se manifiesta en tres personas divinas: Padre, Hijo, y Espíritu Santo (esta es la parte que muchos no pueden o no quieren entender).

Las tres personas de la Bendita Trinidad existen simultáneamente, y son personas distintas y eternas en un único Dios.  El Dr. Charles Stanley nos explica también que la diferencia está en las funciones, que son separadas, y que es un hecho que no debería degradar nuestra opinión de Dios, ni obligarnos tampoco a ver a la Trinidad como una jerarquía de dioses:

Las tres Personas trabajan en común acuerdo para constituir la Divinidad, un término que se usa para describir la singularidad de Dios por medio de la unidad de la Trinidad”.3

En el website del Ministerio de Apologética e Investigación Cristiana4 también se nos explica que hay aparentemente una subordinación en el concepto con relación al orden pero no en sustancia o esencia:

Podemos ver que el Padre es primero, el Hijo es el segundo y el Espíritu Santo es el tercero. El Padre no es engendrado, pero el Hijo si lo es (Juan 3: 16); el Espíritu Santo procede del Padre (Juan 5: 26), el Padre mandó al Hijo (1 Juan 4: 10), el Hijo y el Padre enviaron al Espíritu Santo (Juan 14: 26;  15: 26). El Padre crea (Isaías 44: 24), el Hijo redime (Gálatas 3: 13) y el Espíritu Santo santifica. (Romanos 15: 16).  Esta subordinación en cuanto al orden no significa que cada uno de los miembros de la Divinidad no es igual o divino.

Esta clarificación es sumamente importante porque algunas sectas seudocristianas mantienen argumentos tales como que si bien es cierto que Dios Padre envió al Hijo (lo cual es verdad), entonces eso quiere decir que Dios es mayor que el Hijo (lo cual no se debe entender literalmente5) y que por consiguiente nosotros debemos de aceptar que el Hijo no es igual a Dios.

Estas sectas a menudo disputan que si seria cierto que Dios Padre y Dios Hijo son iguales, entonces deberían ser iguales en todas las áreas y funciones, pero ellos parecen ignorar el hecho de que Jesucristo voluntariamente vino a la tierra en condición de hombre, humillándose a sí mismo, aunque era “igual” a Dios (Juan 5: 17-18; Juan 10: 32-33; Filipenses 2: 5-6; Tito 2: 13).

El Arrianismo en el Siglo 21 

Esencialmente, casi todas las citas bíblicas que los Testigos de Jehová y otras sectas arrianismas mencionan para probar el argumento de que Jesús supuestamente no es Dios tienen que ver con el hecho indiscutible que hace 2,000 años Jesús se encarno en forma de hombre, es decir, en la forma de un ser humano.  Con el propósito de cumplir su ministerio en la tierra y para poder morir por nuestros pecados, Jesucristo tuvo que renunciar temporalmente a algunos de sus atributos divinos, pero una vez resucitado, el Señor asumió su eterna divinidad.6

Jesús como Ser Humano

Por eso, si bien es cierto que Jesús fue concebido milagrosamente por Dios mismo y que durante su ministerio en la tierra hizo muchas señales, milagros y sanaciones — también es cierto que el Señor tubo un nacimiento normal (Lucas 2: 7); fue circuncidado como cualquier otro niño judío de su tiempo (Lucas 2: 21); tubo legalmente un árbol genealógico compuesto de seres humanos (Mateo 1: 1-16); se desarrollo como cualquier otro hombre normal (Lucas 2: 52); tuvo una familia como todos los demás (Mateo 13: 55); y tenía asimismo todas las características fisiológicas de cualquier otro ser humano como Él: Se cansaba (Juan 4: 6), tenía hambre (Marcos 11: 12) y hasta lloraba (Juan 11: 35).

¿Si Jesús fue hombre entonces eso significa que no pudo ser Dios?

De ninguna manera.   Fue solo un hombre temporalmente y fue en esos momentos que Cristo hizo varias declaraciones concerniente a su estado temporal de ser humano y con respecto al Padre y al Espíritu Santo.  El Señor también oraba al Padre como ejemplo a los demás (Lucas 11 :1-4) y para recobrar las fuerzas espirituales que tanto Él (en esos momentos) como sus discípulos necesitaban (Lucas 22: 40-42 y Juan 17).

Otros argumentos comunes que se hacen en contra la doctrina trinitaria es que simplemente la palabra “Trinidad” no está en la Biblia, pero como nos dicen nuestros amigos del Got Questions Ministries la palabra “abuelo” tampoco existe,7 pero eso no significa Israel era la única nación del mundo en donde no había abuelos.  Por ejemplo, si leen Mateo 1: 2 verán que si Abraham engendró a Isaac y si Isaac engendró a Jacob, entonces es lógico asumir de que Abraham fue el abuelo de Isaac.

Similarmente, si bien es cierto de que en la Biblia no se encuentra específicamente la palabra “Trinidad”, eso no significa que no hayan, en las Santas Escrituras, enseñanzas que testifiquen claramente que hay un solo Dios en tres Personas: Padre, Hijo, y Espíritu Santo.  Todo lo contrario, hay muchos versículos y párrafos que testifican del concepto trinitario, y a continuación mencionare algunas evidencias claras e indiscutibles.

> Continuar con la siguiente página 2.

Si desea citar este artículo (Chicago/Turabian):

Carlos Chapa, "En Defensa de la Santa Trinidad: Cristianismo Histórico (Parte 1)," Cristianismo.CC. Visitado el 24 abril, 2018, http://cristianismo.cc/mensajes-cristianos/en-defensa-de-la-santa-trinidad-el-cristianismo-historico-1-de-3/.

Notas:

1) La doctrina mormona de la Santa Trinidad, por ejemplo, es fundamentalmente diferente a la doctrina trinitaria de la fe cristiana ortodoxa.  En el website oficial de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se encuentra un artículo titulado “Cómo hallar fortaleza en la unión”, en donde el autor, Élder Erich W. Kopischke, opina acerca de la Santa Trinidad: “Leemos lo siguiente en cuanto a ellos (la Trinidad): ‘Integran la Trinidad tres personajes distintos: Dios el Eterno Padre, su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo [Subrayado por énfasis].’” Si desea aprender más acerca de la doctrina trinitaria de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, ver otro artículo publicado por el Ministerio de Apologética e Investigación Cristiana (MIAPIC) Jehová es Elohim.


2) Si el lector está interesado en aprender más sobre el desarrollo histórico de la doctrina trinitaria, creo que sería más útil leer el artículo “Trinidad”, sección “La Doctrina de la Trinidad en la Historia Temprana de la Iglesia”, escrito por Bill Gordon. También recomiendo un segundo artículo del MIAPC: “Citas Trinitarias Primitivas”.  Por último, ver también una página web titulada “La Opinión del Cristianismo Primitivo sobre algunos Temas Doctrinales”, sección “Confesiones de fe paleocristianas”. Con respecto a este último reporte, sería útil notar que aunque el término “Trinidad” aparentemente no fue empleado tampoco por la iglesia primitiva, se podría afirmar que los primeros cristianos también creían en este concepto sin mencionarlo específicamente por nombre; es decir, creían en un solo Dios en tres personas: Padre, Hijo, y Espíritu Santo.  


3) Charles Stanley, Primer Ciclo: Elementos fundamentales de su fe. Curso C: Cómo saber quién es Dios. Lección 1:  Actualización (Agosto 9th, 2016):  El enlace original fue borrado, así que tenemos otro que hablan del mismo tema: La verdad acerca de la Trinidad.   

4) “¿Qué es la Trinidad?”.


5) De hecho que esto es lo que Jesús dijo en Juan 14: 28 (que el Padre era mayor que el Hijo), pero esto se debe entender dentro del contexto del Capítulo 14 de San Juan.  El Señor Jesús, estando en la tierra, era en esos momentos un ser humano quien estaba a punto de regresar a Dios Padre, quien mora en los cielos.  Jesús siendo igual a Dios, se humillo a si mismo tomando la forma de hombre y actuando inclusive como un siervo o esclavo (Juan 13: 5).  En otras palabras, estas dos citas centrales acerca de Jesús, Juan 14: 28 y Filipenses 2: 6 (donde dice también que Jesús es igual a Dios), no se están contradiciendo.  Las Sagradas Escrituras no se pueden contradecir.  Todo es cuestión de entender las cosas de acuerdo al contexto del pasaje.


6) Hablando específicamente de Marcos 13: 32, el teólogo y pastor John MacArthur nos habla más acerca de la naturaleza divina y humana de Jesús:   “Cuando Él [Jesús] se hizo hombre, Él voluntariamente restringió el uso de algunos atributos divinos… Tal fue el caso en cuanto con respecto al conocimiento de la fecha y hora de su [segunda] llegada.  Después que fue resucitado, Jesús reasumió su divino conocimiento totalmente (comparar Mateo 28:18; Hechos 1:7).”

John MacArthur (en el inglés original): “When He [Jesus] became a man, He voluntarily restricted the use of certain divine attributes… Such was the case regarding the knowledge of the date and time of His return. After He was resurrected, Jesus resumed His full divine knowledge (cf. Matt. 28: 18; Acts 1:7)” (The MacArthur Study Bible [Nashville: Thomas Nelson 1997], 1493).


7) “¿Qué enseña la Biblia acerca de la Trinidad?”. Allí (entre otras cosas) dice que: “…No hay nada de malo con usar el término ‘Trinidad’, aún cuando la palabra no se encuentra en la Biblia. Es más corto utilizar la palabra ‘Trinidad’ que decir ‘3 personas coexistentes, coeternas que conforman un Dios’.  Si esto representa un problema para usted, considere esto: la palabra abuelo tampoco es utilizada en la Biblia.  Abraham fue el abuelo de Jacob.  De manera que, no se obsesione con el término mismo ‘Trinidad’. Lo que en realidad debe importar, es que el concepto REPRESENTADO por la palabra ‘Trinidad’ existe en la Escritura.”

 

En Defensa de la Santa Trinidad: Antiguo Testamento (Parte 2)

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Seguimos con la segunda parte de nuestra serie de ensayos sobre la Santa Trinidad.  Como mencionaba anteriormente, en la Biblia si podemos encontrar evidencias que demuestran el concepto trinitario, y realmente no necesitamos investigar muy a fondo las Santas Escrituras para encontrar tales pruebas.  Ya desde el mismo comienzo de la Biblia, en Génesis 1: 1, encontramos que Moisés utiliza el nombre plural de Dios: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Aquí, en este versículo, la palabra hebrea equivalente a Dios es Elohim(אלהים o ‘ĕlohı̂̂ym)1, en la forma plural אל El o אלה Eloah, la cual ha sido tradicionalmente interpretada como la pluralidad de la condición divina del mismo Dios.2     

Génesis 1: 1 no es la única cita en las Santas Escrituras hebreas que describe a nuestro Dios en una forma plural.  De acuerdo al teólogo Albert Barnes del Siglo XIX, esta palabra en plural se encuentra en la Biblia unas tres mil veces, mientras que su equivalente en singular solo cincuenta y site veces.3

¿Es todo esto una contradicción? ¿Quiere decir esto que en realidad habían varios Dioses y no solo Uno? ¿Podría ser el caso que quizás haya inclusive solo dos Dioses?

De ninguna manera.  Regresando a un tema tan complejo como el hebreo original del Antiguo Testamento, estos conceptos (en mi humilde opinión) nadie los explica mejor que los autores del Ministerio GotQuestions.org:4

“Es provechoso el conocimiento del idioma Hebreo, para el mejor entendimiento de los pasajes del Antiguo Testamento. En Génesis 1:1, se utiliza el nombre plural “Elohim”. En Génesis 1:26; 3:22; 11:7 y en Isaías 6:8, se usa el pronombre plural para “nosotros”. Sin duda, “Elohim” y “Nosotros” se refieren a más de dos. En el idioma Español tenemos dos formas, singular y plural. En el idioma Hebreo tenemos tres formas: singular, doble y plural. Doble es SOLAMENTE para dos. En hebreo, la forma doble es utilizada para cosas que vienen en pares como los ojos, orejas y manos. La palabra “Elohim” y el pronombre “nosotros” son formas plurales – definitivamente más que dos – y deben estarse refiriendo a tres o más (Padre, Hijo, y Espíritu Santo).”

Entonces, aunque nuestro argumento sobre la pluralidad de “Dios” en Génesis 1: 1 podría parecer a algunos algo un poquito difícil de aceptar, sobre todo porque en todas las traducciones (por lo menos en todas las traducciones que yo personalmente he revisado en inglés y en español) sencillamente aparece la palabra “Dios” y no “Dioses”.  Me imagino que los antiguos traductores del Antiguo Testamento no querían dar la impresión de el cristianismo bíblico era una religión politeísta.

Sin embargo, en el Génesis 1:26 de Reina-Valera 1960, como también en muchas otras versiones, si aparece en la forma plural imperativa de la primera persona del verbo hacer (“hagamos”) y también la forma  plural nominativa de la primera persona (“nuestra”):

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. [Palabras subrayadas por énfasis]”.

Nuevamente, de acuerdo al teólogo Barnes (mencionado anteriormente), hay aproximadamente unos tres mil casos en que la palabra hebrea equivalente a Dios (Elohim) aparece en su forma plural en el Antiguo Testamento, y por supuesto creo que sería completamente innecesario mencionar todos estos casos en este pequeño ensayo.

> Continuar con la última página 3.

Si desea citar este artículo (Chicago/Turabian):

Carlos Chapa, "En Defensa de la Santa Trinidad: Antiguo Testamento (Parte 2)," Cristianismo.CC. Visitado el 24 abril, 2018, http://cristianismo.cc/mensajes-cristianos/en-defensa-de-la-santa-trinidad-el-antiguo-testamento-2-de-3/.

 

Notas:

1) No creo que hay forma simple de explicar la gramática de un idioma tan complejo como el hebreo, pero aquí quisiera solamente mencionar que de acuerdo a Wikipedia la palabra Elohim (אֱלהִים) es gramaticalmente un sustantivo singular o plural dependiendo de los verbos y adjetivos que lo acompañan.  En otras palabras, Elohim es plural si lo acompañan verbos y adjetivos plurales, y similarmente esta palabra es también singular si va a acompañada de verbos y adjetivos singulares.  El hecho que la Biblia utiliza estas dos formas para describir a un solo Dios, pero a la vez un Dios en plural, denota claramente la veracidad de la doctrina trinitaria <http://en.wikipedia.org/wiki/Elohim>.


2) Adam Clarke (en el inglés original): “The original word אלהים Elohim, God, is certainly the plural form of אל El, or אלה Eloah, and has long been supposed, by the most eminently learned and pious men, to imply a plurality of Persons in the Divine nature.  As this plurality appears in so many parts of the sacred writings to be confined to three Persons, hence the doctrine of the Trinity, which has formed a part of the creed of all those who have been deemed sound in the faith, from the earliest ages of Christianity.” “Genesis 1: 1: Clarke’s Commentary on the Bible.” (Enlace actualizado en Agosto 9th, 2016).


3) También más adelante (en el website Internet Sacred Text Archive), Albert Barnes (en el inglés original) dice: “אלהים ‘ĕlohı̂̂ym, ‘God.’ The noun אלוה ‘elôah or אלה ‘eloah is found in the Hebrew Scriptures fifty-seven times in the singular (of which two are in Deuteronomy, and forty-one in the book of Job), and about three thousand times in the plural, of which seventeen are in Job.” (“Genesis 1: 1: Barnes’ Notes on the Bible.”) (Enlace actualizado en Agosto 9th, 2016).


4) ¿Qué enseña la Biblia acerca de la Trinidad?  Ver también “¿Qué es la Trinidad?”