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Ética Cristiana y el Antiguo Testamento: El Hombre Íntegro en la Poesía Hebrea

La integridad es un término que sugiere que la persona que la posee se caracteriza por ser simple, veraz, noble, sincero de corazón y en sus intenciones. 1    Es la virtud de mantener un apoyo o respaldo fiel a un estándar de valores; 2  y en este caso, por supuesto, se refiere al hombre o a la mujer que es fiel en obras y en palabras a los principios divinos.

Características del hombre integro

Con respecto a las características que la componen, podemos encontrar muchas enseñanzas éticas y morales en la poesía hebrea del Antiguo Testamento, y por eso aquí me limitare a mencionar principalmente a las que encontramos en los libros de Job y Salmos. 3

Temor a Jehová

David perdona la vida a Saúl en En-gadiUna de las primeras cosas que menciona el rey Salomón al comienzo de sus Proverbios es que el principio de la sabiduría es el temor a Jehová (Pr. 1:7a), y en realidad en toda la Biblia (incluyendo en la poesía hebrea) vemos que el hombre con integridad espiritual tiene temor a Dios no solo como una forma de “profunda reverencia a Dios”, 4 sino también aun en su forma más literal (Job 31:23). 5

El papel que desempeña la integridad en la vida del creyente es muy importante, y esta se manifiesta aun en las situaciones más complejas de la vida.  El caso de Job es quizás uno de los ejemplos más dramáticos que podamos ver en toda la Biblia; pues aún de las circunstancias más difíciles, y aun cuando su propia esposa lo incita a pecar, con todo esto, Job retiene su integridad y temor a Dios (Job 27:4–5).

No depende en las circunstancias

De este gran hombre de Dios, entonces, podemos aprender algunas cosas acerca de lo que significa también mantener la pureza de su integridad cuando es probado con fuego.  El hombre íntegro no maldice a Dios (Job 2:9,10), al contrario, lo bendice (Sal. 26:12).  Aun cuando podría lamentarse y quejarse cuando sus circunstancias son las más difíciles, el hombre íntegro confía plenamente en Dios (Sal. 25:21;26:1; Job 31:35; Pr.10:9).

Rechaza el pecado 

El hombre moral no va a ser perfecto, pues perfecto solo es Dios, y por consiguiente el hombre íntegro va a pecar también.  Pero cuando lo hace, se arrepiente de sus transgresiones y los confiesa, no los encubre (leer en contexto Job 31:33).  Con todo esto, sus pecados se podrían describir más que nada como accidentales, no intencionales, puesto que generalmente no va a sucumbir a pecados tan grotescos como la idolatría, ya sea en su forma original, que lo relaciona a creencias paganas (Job 31:26), como también en la forma de ídolos espirituales que todavía afectan al hombre, aun en nuestros propios días (Job 31:24-25).  El hombre íntegro por consiguiente va a adorar solo y exclusivamente a Jehová, no a dioses vanos, deleitándose diariamente en su ley y mandamientos (Sal. 1:2).

Mantiene rectitud moral y espiritual  

Con respecto a las relaciones humanas, el hombre con características de rectitud no participa de las obras de los malos; ni se sienta con ellos en las mesas de iniquidad (Sal 1:1; 26:4,5).  No conspira tampoco contra aquellos que son vulnerables social o económicamente; sino que, al contrario, los ayuda, promoviendo así aquel tipo de justicia social que los profetas del Siglo VII tanto trataron de infundir a sus contemporáneos (Sal. 24:4 y 26:10; Job 31:13-21,31,39).

El hombre íntegro se cuida de no pecar aun en su corazón (Job 31:1,9; Sal. 24:4); tampoco miente o levanta calumnias contra su prójimo (Job 31:5; Sal. 15:2), al contrario, siempre habla la verdad (Sal. 15:2), honrando a aquel que teme a Dios y menospreciando al vil (Salmos 15:4).

Resultados de vivir íntegramente

Las contribuciones, consecuencias, y resultados de vivir una vida llena de integridad serán visibles en muchas y diversas formas.  En la tierra, el hombre íntegro morará con seguridad (Deu. 28:1-14), teniendo la confianza que su pie no resbalará (Sal 15:5), y disfrutando así mismo de bendiciones materiales y sobre todo espirituales (Sal 1:3; 24:5).

Aun en tiempos de tribulación, el hombre íntegro esperará pacientemente en el Todopoderoso para su eventual bendición y restauración (Job 42:10-17).  A las finales, el futuro eterno de aquel que teme a Dios resplandecerá aún más, pues por siempre y para siempre él disfrutará de la presencia de Dios y morará en el santo reino de su Creador (Sal. 15 y 25).

Conclusión

Entonces vemos que el hombre íntegro, de acuerdo a la poesía hebrea, se caracteriza por tener una profunda reverencia a Dios, manteniéndose fiel a sus principios aun en las circunstancias más difíciles.  La persona con principios va a exhibir una rectitud moral y espiritual en su trato para con el prójimo, cuidándose de no pecar aun con sus ojos o con su corazón.  Por consecuencia, el hombre íntegro habitara confiadamente en esta vida, y en la postrera, gozara de la presencia del Señor eternamente.

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Si desea citar este artículo (Chicago/Turabian):

Carlos Chapa, "Ética Cristiana y el Antiguo Testamento: El Hombre Íntegro en la Poesía Hebrea," Cristianismo.CC. Visitado el 19 noviembre, 2017, http://cristianismo.cc/mensajes-cristianos/etica-cristiana-el-hombre-integro-poesia-hebrea/.

Notas:

  1. Bible Study Tools: International Standard Bible Encyclopedia. “Integrity”.  Visitado el 25 de junio del 2016. http://www.biblestudytools.com/dictionary/integrity/.
  2. Chad Brand, Charles Draper, et al., eds., “Integrity,” Holman Illustrated Bible Dictionary (Nashville, TN: Holman Bible Publishers, 2003), 827.
  3. Este artículo está basado en un proyecto que el profesor Goff, del Southwestern Baptist Theological Seminary, nos dejó en su clase de ética, pero para este website, añadí información adicional al ensayo original.  Las directrices para esta asignación fueron las siguientes: “La literatura de Poesía del A. T. contiene mucho sobre la sabiduría, la cual es la filosofía de vida para los antiguos seguidores de Dios. Uno de los términos más usados es la idea de la integridad. Analice los Salmos 1, 15, 24, y especialmente cap. 26; Job 2 y 3; y todo de Job 31 (es la mejor ilustración de la integridad en el A. T.); Prov. 10: 9; 19: 1; y 20: 7.  Ahora escriba una reflexión breve de hasta de una página sobre el papel de la integridad en la vida del creyente. ¿Cuáles son las características que la componen y cómo contribuye la integridad a la buena marcha de la vida del seguidor de Dios?”
  4. Goff, William ‘La Biblia y Los Asuntos Éticos’. Presentación en video, Unidad 4, Fort Worth, TX, junio 20, 2016.
  5. Ver también: “Alguien que teme a Dios tiene temor de desilusionarlo, pero el temor a Dios produce gozo y plenitud en la persona que lo posee.  En Job:24-14, ‘temed al Señor’ se usa como análogo de servirle ‘con integridad y en verdad’.  En este temor hay un elemento de responsabilidad humana; ‘escogeos hoy a quien sirváis’ (24:15).  Dios no fuerza la fe a quienes no quieren tenerla.” Chad Brand, Charles Draper, et al., eds., “Fe, fiel: terminología hebrea.” Diccionario Bíblico Ilustrado Holman Revisado y Aumentado (Nashville, TN: B&H Español, 2014), 606.

Ética Cristiana y el Antiguo Testamento: La Ley Moral de los 10 Mandamientos

En el pasado, a los Diez Mandamientos también ses le ha llamado la Ley Moral del Antiguo Testamento. 1 Sin embargo, la Ley Moral incluye, según James Giles, no solo a los Diez mandamientos, sino también abarca “las normas presentadas para ayudar a los seres humanos a vivir en armonía y con propósito.” 2 Puesto que Giles reconoce que puede haber “diferencia de opinión” acerca de la clasificación de algunas leyes en general, 3 aquí vamos a enfocarnos en los Diez Mandamientos como una representación valida y absholuta de la Ley Moral en la Legislación Mosaica.

La vigencia de la ley moral de los 10 Mandamientos

Ahora bien, con respecto a una pregunta planteada muy a menudo, “¿Todavía necesitamos la ley moral del Antiguo Testamento para ayudarnos ser buenos cristianos?”, 4 yo respondería afirmativamente ya que esta solo nos invita a analizar la ayuda potencial que los Díez Mandamientos tienen en relación con el comportamiento moral del cristiano; es decir, si estos nos pueden ayudar a ser “buenos cristianos”. No se habla aquí de “obedecer” la Ley Mosaica, lo cual incluye generalmente la idea de hacer las obras de la Ley (o, usando la terminología católica romana, las “obras de caridad”) como una forma de ganarnos el derecho al cielo, lo cual sería una interpretación equivocada de la Ley Divina (es decir la ley que, según Tomás de Aquino, se refiere a la manifestación de la “ley eterna” que está contenida o revelada en las Sagradas Escrituras 5 ).

Es importante enfatizar tal diferencia puesto que hay mucha confusión hoy en día entre los cristianos evangélicos que suponen que los Diez Mandamientos no son relevantes para el día de hoy. La premisa o presuposición (o como diría el español Lacueva el “presupuesto”) aquí de tal falacia es, sin embargo, correcta: Los cristianos no estamos bajo la ley: “El cristiano no tiene que someterse a las reglas de la ley.” 6 Nosotros estamos bajo la gracia y somos guiados por el Espíritu Santo (Rom. 6:14, Gál. 5:18).

Principios extraídos de los 10 Mandamientos

No obstante, si hablamos de los principios extraídos de los Diez Mandamientos (la ley moral mosaica), de hecho, que podríamos afirmar categóricamente que el Decálogo si provee las bases para la construcción de principios éticos que si son pertinentes para el día de hoy. Se podría decir, entonces, que los cristianos si estamos obligados a guardar los estándares que estas leyes representan. 7

La Ley y el pecado

Hay varias razones para leer y guardar estas enseñanzas del Antiguo Testamento en general. Primero, yo diría que la Ley Moral define lo que es pecado.  Por ejemplo, si en una iglesia la gente camina sobre el pasto, eso sería algo que no se ve bien.  A lo máximo, se podría decir que este caminar constituye un comportamiento inadecuado o impropio.  Pero esta gente no estaría haciendo nada prohibido al menos que alguna autoridad eclesiástica ponga un signo que diga “No Caminar”.

En este segundo caso, después, si alguien camina sobre el pasto, la persona ahora si estaría infringiendo un mandato o norma de la iglesia: Estaría desobedeciendo las reglas de la iglesia local.  La Ley Moral, los principios que los Diez Mandamientos representan para nosotros, son en esta última analogía ese signo en el pasto de la vida; es decir, el código mosaico entonces define lo que es pecado y lo que no lo es.

Este es básicamente mi interpretación de Romanos 7:7: “¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: ‘No codiciarás.’”

La Ley y la Gracia

Por otro lado, la ley era solamente para los que estaban “bajo la ley” (es decir para los judíos), tal y como lo menciona Giles cuando cita Romanos 3:19,20. 8   La ley tampoco nos justifica ante Dios, ni tampoco nos limpia del pecado, sino que somos salvos por gracia solamente (Efe. 2:8-9).  Otra forma de explicar esto es que las obras de la ley, por ejemplo, no nos redimen de nuestras iniquidades, sino que somos salvos por medio de la gracia redentora de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.  La Ley entonces no nos limpia del pecado, sino que (entre otras cosas), lo define.

Entonces, aunque no estamos “bajo la ley“, este principio básico nos podría llevar a una conclusión equivocada; nuevamente, que la ley moral mosaica no tiene relevancia para nuestros días (como algunos afirman 9 ).  Sí que la tiene.  El desafío es extraer los principios de este código que son importantes para nuestros propios días.

Ejemplo de aplicación: La idolatría

Por ejemplo, con respecto al primer mandamiento “No tendrás otros dioses delante de mí” (Exo. 20:3), 10 al comienzo parecería que este ya no es un mandamiento necesario en nuestros días, ya que muy pocos todavía adoran a Baal, Astarte, Moloc o Quemós.

Pero la verdad es que, aun en el día de hoy, nosotros todavía podemos crear nuestros propios “dioses” si dejamos que otras personas, circunstancias o pasatiempos tomen prioridad.  Sospecho que, para muchos de nosotros, en estas semanas estamos siendo tentados a limitar nuestro tiempo de oración y de lectura de la palabra de Dios con el fin de ver la tal-llamada Copa América.  En realidad, en mi parecer, no hay nada intrínsecamente incorrecto en ver deportes, pero si estos comienzan a crear barreras para nuestra diaria comunión con Dios, el deporte podría entonces convertirse en nuestro ídolo.

En este sentido, el primer mandamiento, como los Diez en general, si tienen relevancia para nosotros. Solo hay que saber cómo aplicarlos en nuestros días, y para eso tenemos la asistencia del Espíritu Santo (1 Cor. 10:13), Quien escribe la ley en nuestras mentes y corazones (Jeremías 31:33), para guardarlas — no por obligación y al pie de la letra — sino porque estas son o representan la voluntad de Dios, Quien, por medio de su Espíritu Santo, vive en nosotros, y nos guía en nuestro diario caminar. Amén.

.CC

Si desea citar este artículo (Chicago/Turabian):

Carlos Chapa, "Ética Cristiana y el Antiguo Testamento: La Ley Moral de los 10 Mandamientos," Cristianismo.CC. Visitado el 19 noviembre, 2017, http://cristianismo.cc/mensajes-cristianos/etica-ley-moral-diez-mandamientos/.

Notas:

  1. (i) Juan Calvino llamó a los Diez Mandamientos la ley moral al relacionarla así, por ejemplo, en un título de sus obras “Explicación de la Ley Moral (Los Diez Mandamientos)”. John Calvin, Institutes of the Christian Religion & 2, ed. John T. McNeill, trans. Ford Lewis Battles, vol. 1, The Library of Christian Classics (Louisville, KY: Westminster John Knox Press, 2011), 367. (ii) “La ley moral se encuentra resumida en los diez mandamientos, los mismos que fueron dados por voz de Dios en el Monte Sinaí, y escritos por Dios mismo en dos tablas de piedra….” Alonzo Ramírez Alvarado, tran., Los Estándares de Westminster Y La Forma de Gobierno de Westminster (Guadalupe, Costa Rica; San Juan, Puerto Rico: CLIR; Sola Scriptura, 2010), 213. (iii) Por último, ver también un interesante artículo de John Duffy, un líder de una organización independiente: Coling Glem Christian Fellowship. “Why are the Ten Commandments relevant today? (8 September 2013).” Consultado en junio 18, 2016. http://cgcf.ie/blog/why-are-the-ten-commandments-relevant-today-8-september-2013/.
  2. James E. Giles, Bases Bíblicas de la Ética (El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano, 2010), 89.
  3. Ibíd.
  4. Este trabajo fue inicialmente preparado para una clase de ética, La Biblia Y Asuntos Morales (9895 ETHIC-4323-IS), por el profesor William Goff del Southwestern Baptist Theological Seminary.
  5. Francisco Lacueva, Curso de Formación Teológica Evangélica: Volumen 10, Ética Cristiana (Barcelona, España: Editorial Clíe, 1975), 59.
  6. Giles, p. 153.
  7. Estos estatutos son las declaraciones fundamentales para establecer una sociedad íntegra, como la ordenada por el Dios santo y justo. Aunque en la actualidad los creyentes no están bajo la ley (Ro. 6:15), sí están obligados a someterse a los santos preceptos que se presentan en los diez mandamientos. Nueve de estas diez reglas se repiten en el N.T. con estipulaciones adicionales que son aún más exigentes que las de Éxodo 20:3-17. El que no se repite es el que ordena guardar el sábado; aún así, debe consagrarse el primer día de la semana para adorar a Dios en memoria de la resurrección del Salvador.” John F. Walvoord and Roy B. Zuck, El Conocimiento Bíblico, Un Comentario Expositivo: Antiguo Testamento, Tomo 1: Génesis-Números (Puebla, México: Ediciones Las Américas, A.C., 1996), 161-162.  Versión en español aparentemente no disponible en Google Books en fecha 11 de agosto del 2016 (ver siguiente enlace del contenido original en inglés).  John D. Hannah, “Exodus,” in The Bible Knowledge Commentary: An Exposition of the Scriptures, ed. J. F. Walvoord and R. B. Zuck, vol. 1 (Wheaton, IL: Victor Books, 1985), 140.
  8. Giles, p. 153.
  9. En algunos casos, inclusive, hay ateos que hacen declaraciones increíbles al tratar de ganar prosélitos o seguidores de sus creencias: “Los diez mandamientos de [la tradición] judeo-cristiana no son una guía de conducta ética. Son leyes para regular la conducta de una tribu de la Edad de Bronce.” Michael Nugent: Atheism, Reason, Skepticism, Happiness. “Ethics of the Ten Commandments.” Consultado en junio 18, 2016. http://www.michaelnugent.com/2009/02/03/ethics-of-the-ten-commandments/.
  10. Aquí estamos hablando, por supuesto, del primer mandamiento según la división evangélica protestante.  Con respecto a los Diez Mandamientos de acuerdo la doctrina de la iglesia católica romana, es triste ver como los primeros dos mandamientos no podrían ser una fuente de exhortación en contra de la idolatría para nuestros amigos católicos por sus tradiciones y los cambios impuestos en sus catecismos.  En otras palabras, los dos primeros mandamientos de los 10 que aparecen en Éxodo 20, es decir, versículos 3 y 4, fueron reemplazados por un solo mandamiento “Amarás a Dios sobre todas las cosas;” lo cual en su catecismo no incluye el segundo mandamiento original (Éx 20:4).  Este es el que dice claramente “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra” (RVR60). ¿De dónde sacan el mandamiento extra que se comieron al omitir el segundo mandamiento que habla de las imágenes? ¿Se iban a quedar con nueve mandamientos en vez de diez? De ninguna manera. Quizás razonaron que la gente se iba a dar cuenta de los cambios y que ellos estaban omitiendo uno pues desde el comienzo del Cristianismo todos sabían que había 10 mandamientos, no solo 9, especialmente los judíos. Para arreglar esta situación, ellos lo que hacen es dividir el número 10 en dos partes, haciendo que la codicia sea dirigida en el no. 9 hacia las personas y el décimo sea dirigido hacia los animales y demás cosas del prójimo.  William Goff “Los Diez Mandamientos: ¿Cómo Se Dividen?”. Documento de clase, La Biblia y Los Asuntos Éticos en el Southwestern Baptist Theological Seminary (Seminario Teológico Bautista del Suroeste), Fort Worth, TX, 13 de junio del 2016. 

En Defensa de la Santa Trinidad: Antiguo Testamento (Parte 2)

Páginas: [1] [2] [3]

Seguimos con la segunda parte de nuestra serie de ensayos sobre la Santa Trinidad.  Como mencionaba anteriormente, en la Biblia si podemos encontrar evidencias que demuestran el concepto trinitario, y realmente no necesitamos investigar muy a fondo las Santas Escrituras para encontrar tales pruebas.  Ya desde el mismo comienzo de la Biblia, en Génesis 1: 1, encontramos que Moisés utiliza el nombre plural de Dios: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Aquí, en este versículo, la palabra hebrea equivalente a Dios es Elohim(אלהים o ‘ĕlohı̂̂ym)1, en la forma plural אל El o אלה Eloah, la cual ha sido tradicionalmente interpretada como la pluralidad de la condición divina del mismo Dios.2     

Génesis 1: 1 no es la única cita en las Santas Escrituras hebreas que describe a nuestro Dios en una forma plural.  De acuerdo al teólogo Albert Barnes del Siglo XIX, esta palabra en plural se encuentra en la Biblia unas tres mil veces, mientras que su equivalente en singular solo cincuenta y site veces.3

¿Es todo esto una contradicción? ¿Quiere decir esto que en realidad habían varios Dioses y no solo Uno? ¿Podría ser el caso que quizás haya inclusive solo dos Dioses?

De ninguna manera.  Regresando a un tema tan complejo como el hebreo original del Antiguo Testamento, estos conceptos (en mi humilde opinión) nadie los explica mejor que los autores del Ministerio GotQuestions.org:4

“Es provechoso el conocimiento del idioma Hebreo, para el mejor entendimiento de los pasajes del Antiguo Testamento. En Génesis 1:1, se utiliza el nombre plural “Elohim”. En Génesis 1:26; 3:22; 11:7 y en Isaías 6:8, se usa el pronombre plural para “nosotros”. Sin duda, “Elohim” y “Nosotros” se refieren a más de dos. En el idioma Español tenemos dos formas, singular y plural. En el idioma Hebreo tenemos tres formas: singular, doble y plural. Doble es SOLAMENTE para dos. En hebreo, la forma doble es utilizada para cosas que vienen en pares como los ojos, orejas y manos. La palabra “Elohim” y el pronombre “nosotros” son formas plurales – definitivamente más que dos – y deben estarse refiriendo a tres o más (Padre, Hijo, y Espíritu Santo).”

Entonces, aunque nuestro argumento sobre la pluralidad de “Dios” en Génesis 1: 1 podría parecer a algunos algo un poquito difícil de aceptar, sobre todo porque en todas las traducciones (por lo menos en todas las traducciones que yo personalmente he revisado en inglés y en español) sencillamente aparece la palabra “Dios” y no “Dioses”.  Me imagino que los antiguos traductores del Antiguo Testamento no querían dar la impresión de el cristianismo bíblico era una religión politeísta.

Sin embargo, en el Génesis 1:26 de Reina-Valera 1960, como también en muchas otras versiones, si aparece en la forma plural imperativa de la primera persona del verbo hacer (“hagamos”) y también la forma  plural nominativa de la primera persona (“nuestra”):

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. [Palabras subrayadas por énfasis]”.

Nuevamente, de acuerdo al teólogo Barnes (mencionado anteriormente), hay aproximadamente unos tres mil casos en que la palabra hebrea equivalente a Dios (Elohim) aparece en su forma plural en el Antiguo Testamento, y por supuesto creo que sería completamente innecesario mencionar todos estos casos en este pequeño ensayo.

> Continuar con la última página 3.

Si desea citar este artículo (Chicago/Turabian):

Carlos Chapa, "En Defensa de la Santa Trinidad: Antiguo Testamento (Parte 2)," Cristianismo.CC. Visitado el 19 noviembre, 2017, http://cristianismo.cc/mensajes-cristianos/en-defensa-de-la-santa-trinidad-el-antiguo-testamento-2-de-3/.

 

Notas:

1) No creo que hay forma simple de explicar la gramática de un idioma tan complejo como el hebreo, pero aquí quisiera solamente mencionar que de acuerdo a Wikipedia la palabra Elohim (אֱלהִים) es gramaticalmente un sustantivo singular o plural dependiendo de los verbos y adjetivos que lo acompañan.  En otras palabras, Elohim es plural si lo acompañan verbos y adjetivos plurales, y similarmente esta palabra es también singular si va a acompañada de verbos y adjetivos singulares.  El hecho que la Biblia utiliza estas dos formas para describir a un solo Dios, pero a la vez un Dios en plural, denota claramente la veracidad de la doctrina trinitaria <http://en.wikipedia.org/wiki/Elohim>.


2) Adam Clarke (en el inglés original): “The original word אלהים Elohim, God, is certainly the plural form of אל El, or אלה Eloah, and has long been supposed, by the most eminently learned and pious men, to imply a plurality of Persons in the Divine nature.  As this plurality appears in so many parts of the sacred writings to be confined to three Persons, hence the doctrine of the Trinity, which has formed a part of the creed of all those who have been deemed sound in the faith, from the earliest ages of Christianity.” “Genesis 1: 1: Clarke’s Commentary on the Bible.” (Enlace actualizado en Agosto 9th, 2016).


3) También más adelante (en el website Internet Sacred Text Archive), Albert Barnes (en el inglés original) dice: “אלהים ‘ĕlohı̂̂ym, ‘God.’ The noun אלוה ‘elôah or אלה ‘eloah is found in the Hebrew Scriptures fifty-seven times in the singular (of which two are in Deuteronomy, and forty-one in the book of Job), and about three thousand times in the plural, of which seventeen are in Job.” (“Genesis 1: 1: Barnes’ Notes on the Bible.”) (Enlace actualizado en Agosto 9th, 2016).


4) ¿Qué enseña la Biblia acerca de la Trinidad?  Ver también “¿Qué es la Trinidad?”