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Dimensiones Sociales del Cristianismo Primitivo




Resumen

Un estudio de las dimensiones sociales del cristianismo primitivo utiliza materiales relevantes para comprender los elementos sociales de la antigua cultura mediterránea y las primeras comunidades cristianas.  El reconocimiento de estos elementos complementa la comprensión de la literatura del Nuevo Testamento en su contexto histórico.

Metodología

Los enfoques sociológicos del cristianismo en el Nuevo Testamento se dividen en dos categorías (Neyrey, “Social-Scientific Criticism,” 177–191; Porter and Pitts, “Greco-Roman Culture,” 1–6):

  • El enfoque “científico-social” (representado por la obra de Bruce Malina, Jerome Neyrey y John Elliot, entre otros) utiliza teorías y modelos sociológicos y antropológicos modernos.
  • El enfoque de “descripción social” o “histórico-social” (representado por la obra de E. A. Judge, A. J. Malherbe y Wayne Meeks) favorece explicaciones derivadas sólo de las particularidades contextuales del mundo antiguo.

Aunque estos enfoques son metodológicamente distintos, ambos buscan entender a las primeras comunidades cristianas y los escritos en términos sociológicos.

Los enfoques sociológicos del Nuevo Testamento a menudo comienzan delineando las dinámicas sociales en juego en la antigua cultura mediterránea en general, y luego evalúan el texto del Nuevo Testamento en relación con estas dinámicas sociales.  El siguiente panorama adopta este enfoque para algunos de los principales temas relevantes para un enfoque sociológico del cristianismo en el Nuevo Testamento.

Para más detalles, vea estos artículos: Cities in the Ancient Near East (Ciudades en el Cercano Oriente Antiguo); Clean and Unclean (Limpio y Sucio); Famiy (Familia); House (Casa); Ancient Near Eastern (Antiguo Cercano Oriente); y Slavery (Esclavitud); algunos de los cuales están también disponibles en español.[1]

Contexto Socio-histórico del Nuevo Testamento

Las regiones en las cuales estaban ubicadas las comunidades del Nuevo Testamento — Palestina, Asia Menor (actual Turquía) y Europa — formaban parte del Imperio Romano.  Como tales, estaban sujetos al emperador de Roma, a los gobernantes provinciales y a la ley.  En el período del Nuevo Testamento, el Imperio Romano estaba disfrutando de un prolongado período de paz (la Pax romana), imperio que unía a un área grande de tierra y a muchos pueblos diversos.

El Cristianismo en Roma

Los pueblos del Nuevo Testamento también fueron expuestos e influenciados por la sociedad romana, incluyendo su jerarquía social, ética y religión.  La cultura de Roma en el período del cristianismo primitivo del Nuevo Testamento se describe acertadamente como “greco-romana“, ya que el imperio estaba profundamente influenciado por la cultura griega — incluyendo la lengua, la educación, la política, la filosofía, la religión y la literatura griega — que se habían extendido anteriormente gracias a las conquistas de Alejandro el Grande.  La cultura griega siguió siendo influyente en y más allá del primer siglo d.C.

El gobierno romano promovió, en sus pueblos conquistados, la asimilación el estilo de vida romano como un medio usado para dispensar su poderío y ​​promover el orden (Levick, Government, 162–186).  Los judíos dentro y fuera de Palestina resistieron la asimilación y trabajaron para mantener sus creencias y prácticas distintivas.  Sin embargo, aun así, se vieron afectados por las amplias dinámicas políticas, socioeconómicas y filosóficas que formaban parte de su medio ambiente.  Hengel demostró que ya para el tiempo de Jesús los judíos, tanto dentro como fuera de Palestina, estaban prácticamente helenizados, y la propia Palestina se había convertido en una fuerza helenizante (Hengel, Judaism and Hellenism).

Dinámica Social en el Nuevo Testamento

Honor

Las fuentes clásicas demuestran que el deseo de tener honor y honra era un valor social central en el Mediterráneo antiguo (Malina and Neyrey, Honor and Shame, 26).  Por ejemplo, Cicerón escribió: “La naturaleza nos ha hecho … buscadores entusiastas del honor, y una vez que hemos captado, por así decir, alguna vislumbre de su resplandor, no hay nada que no estemos preparados para soportarlo y asegurarlo” (Cicero, Tusculan Disputations 2.24.58).  Séneca sugiere que el honor funciona como el criterio central por el cual evaluamos a una persona o a un curso de acción dado: “El único principio fijo del que procedemos a la prueba de otros puntos es que el honorable es estimado por no otra razón que porque es honorable” (Seneca, On Benefits 4.16.2; deSilva, Honor, Patronage, Kinship, and Purity, 23).

El honor se refiere esencialmente a una afirmación de valor, de la estimación que la gente tiene de sí misma, así como del valor que se tiene ante los ojos de su grupo social.  Sin embargo, una declaración personal de valor era inconsecuente de afirmación grupal (Moxnes, “Honor and Shame“, 20).  En la evaluación de un grupo social, una persona honorable es aquella cuyo carácter y acciones defienden los valores de grupo.  Estos valores varían de un grupo a otro y se determinan de acuerdo a las creencias distintivas de cada grupo.  Constituyen la base sobre la cual los grupos sociales evalúan tanto a los iniciados (miembros internos) como a los externos (personas fuera del grupo).  Dado que los valores variaban entre todos los grupos sociales, era posible que, si alguien era considerado ser una persona honorable en un grupo, esta misma persona no sería igualmente valorada en otro grupo.

El texto del Nuevo Testamento sugiere que las concepciones de honor en el cristianismo primitivo, como se obtenía y a quien se le asignaba, eran esencialmente escatológicos y cristológicos.  Allí existían puntos de discontinuidad y continuidad, entre las perspectivas de los cristianos y el resto de la población, nuevamente, con respecto a lo que era considerado honroso u honorable.  El deshonroso trato que los cristianos encaraban demuestra de por sí que el resto de la población no estaba de acuerdo con el tipo de personas o actividades que fueran consideradas honrosas entre los creyentes.  La vida de Jesús trastornó la perspectiva tradicional con respecto a la adquisición del honor; sin embargo, el honor seguía siendo un elemento social que los cristianos podían invocar para afirmar y mantener sus propios valores grupales.

El Honor en la Iglesia Primitiva

El Nuevo Testamento habla de múltiples ataques públicos contra el honor de los cristianos, incluyendo encarcelamientos, actos de violencia física y hasta ejecuciones.  Esto indica que la cultura de la población mayoritaria a menudo evaluaba negativamente a los primeros cristianos (Hechos 4:1-3; 5:17-18, 40-41; 12:1-4; 1 Tesalonicenses 2:14; Hebreos 10:32-35).  Tal evaluación negativa tuvo marcadas implicaciones sociológicas que hasta amenazaba dañar la solidaridad interna entre los creyentes (Honor, Patronage, Kinship, and Purity, 39-41).

  • El grupo minoritario podría definir por sí mismo quien de entre ellos tendría un genuino “tribunal de reputación”; es decir, quien tenía la opinión que realmente se consideraba verdadera a la hora de determinar lo que era considerado honorable o no.
  • El grupo podría negar evaluaciones externas y así rechazar aquellas opiniones ajenas a la verdadera indicación de lo que el grupo valoraba.
  • El grupo podría emplear consideraciones de honor y vergüenza para reforzar aquellas metas que los miembros debían persuadirlos y disuadirlos de tomar ese tipo de acciones que podría amenazar la solidaridad del grupo.

Los escritos del Nuevo Testamento demuestran que los primeros cristianos empleaban cada una de estas estrategias.  Por ejemplo, los cristianos primitivos mantenían que Dios constituía el centro de su “tribunal de reputación.”  De esta manera, Su estimación de la comunidad era muchísimo más importante que la de la evaluación del resto de la población.  Los escritos del Nuevo Testamento así mismo comunicaban también la creencia que en el día del juicio, Dios honrará a aquellos que vivan de acuerdo a Sus valores y destinará a la desgracia a aquellos que no lo hacen (Mateo 10:28; Hechos 17:31; 1 Corintios 4:3-5; 2 Corintios 5:9-10).

Los autores del Nuevo Testamento frecuentemente dudaban de la capacidad de los inconversos a juzgar a los cristianos.  Consideraban que las personas incrédulas estaban más bien en las “tinieblas” (Juan 8:12, 12:46; 1 Tesalonicenses 5:3-8; ver también Efesios 4:17-20), que eran así mismo delirantes (es decir incapaces de discernir realidades espirituales); 2 Tesalonicenses 2:10-12): ellos ignoraban a Dios y Sus caminos (1 Tesalonicenses 4:1-5).  Por lo tanto, sus evaluaciones negativas no podían reflejar los verdaderos valores de los cristianos.  Finalmente, la promesa de honor y la amenaza de desgracia frecuentemente proveían la base para que los autores del Nuevo Testamento pudieran apelar a que sus lectores mantengan sus valores cristianos (Mateo 18:23-35, 25:31-46; Juan 12:26; Romanos 2:7; 1 Tesalonicenses 3:12-13; 2 Tesalonicenses 3:6, 14-15; 2 Timoteo 2:20-22; Hebreos 6:4-8, Apocalipsis 14:9-11).

El Honor y la Historia de Jesús

La historia de Jesús era tema central a las concepciones de honor entre los primeros cristianos.  Por ejemplo, los Evangelios atribuyen el honor a Jesús: el Señor provenía de una familia honorable (por ej., Mateo 1:2-16; Lucas 3:23-38; ver también Juan 7:40-42; Romanos 1:3), y Él así mismo adquiere honor a través del modo común de desafío y respuesta (por ej., Mateo 9:1-7, 22:23-33; Marcos 7:1-16; Lucas 13:10-17; Malina y Neyrey, Honor and Shame,” 29-32).  Los escritores del Nuevo Testamento también sostenían que Dios adoptaba a los creyentes, haciéndoles parte de Su linaje honorable por medio de Jesús (Juan 1:12; Romanos 8:17-30; Gálatas 4:4-7; 1 Pedro 2: 9), y que los creyentes ganaban honor por medio de su lealtad a Jesús y en conformidad con Sus enseñanzas y ejemplo personal (Mateo 10: 32-33; Juan 12:26; 2 Timoteo 4:7-8).

Los valores de los primeros cristianos se amoldaron profundamente por la exaltación de Jesús como la mano derecha de Dios después de la crucifixión; el cual era el castigo más vergonzoso en el mundo greco-romano de ese entonces.  La forma en que se le describe a Jesús en Filipenses 2 representa una inversión de los medios de avance tradicionales entre los romanos (el cursus honorum):  Mientras que la aristocracia romana se preocupaba de ganar cada vez más estima para sí misma, la vida de Jesús seguía una trayectoria totalmente opuesta (Filipenses 2:5-8).  Aun así, Dios a las finales le concedió los honores más altos (Filipenses 2: 9-11; Hellerman, Reconstructing Honor).  Este razonamiento configuró la práctica apostólica y las enseñanzas de Pablo (Filipenses 2:1-4; 1 Corintios 10:33-11:1; 2 Corintios 11:16-33; ver también 2 Timoteo 4:7-8; Gorman, Inhabiting, 9–39), y sirvió para reforzar la esperanza que los primeros cristianos tenían en tener honor aun frente al sufrimiento (Romanos 5:3-11, 8:18; 1 Pedro 2:20-23, 4:12-19; Hebreos 12:2-4; Apocalipsis 20:4-6; Fowl, Story of Christ, 95; Harrison, Paul, 265).

Patrocinio

El sistema de patrocinio era un sistema fundamental en la vida social romana.  Según Séneca, era “el vínculo principal de la sociedad humana” (Seneca, On Benefits 1.4.2).  El patrocinio era una relación voluntaria de obligación mutua entre dos partes de diferentes estatutos.  Era una relación personal en lugar de una basada en vínculos comerciales o financieros.  En consecuencia, se regía por un código de etiqueta en vez de leyes formales (Seneca, On Benefits 3.14.2-3).  Las relaciones patrono/cliente operaban en todos los niveles de la sociedad romana: entre ricos y pobres, antiguos amos y los liberados, aristócratas y collegia (clubes y gremios), entre otros.

Los patrones proveían regalos, dinero, protección y otros beneficios al cliente.  También podrían proporcionar a sus clientes acceso a otro patrón, una práctica llamada corretaje (por ej., Pliny the Younger, Letters 10.4).  A cambio, los clientes estaban obligados a realzar la fama y el honor de su patrocinador divulgando sus beneficios, demostrando respeto, permaneciendo leales y ofreciendo servicios al patrón según fuera necesario (Seneca, Letters 81.27).

El pueblo romano también entablaba “amistades,” las cuales eran relaciones reciprocas entre personas de igual estatus (Cicero, On Duties 1.56), y “beneficios públicos“, por medio de los cuales un benefactor otorgaba regalos a una entidad pública, como una ciudad (Josephus, Jewish War 1.21.1112).

El patrón supremo en la sociedad romana era el emperador.  Una inscripción de Cos dice: “Emperador César, hijo de dios, dios Sebastos tiene entre sus beneficios a todos los hombres superando inclusive a los dioses del Olimpo” (Price, Rituals and Power, 55),.  El emperador era el patrón de todos, y así todos en el imperio estaban obligados a rendirle honor (Price, Rituals and Power, 1).

Gracia y Patrocinio

Es en el contexto del patrocinio que la palabra “gracia” (χάρις, charis) encuentra su hogar en el lenguaje de la sociedad romana del primer siglo.  Habían tres sentidos distintos de “gracia” (χάρις, charis) los cuales incluían:

Basado en estos sentidos diversos, deSilva (siguiendo a Seneca) compara a los intercambios de gracia como si fuera un baile en círculo: El patrón y su regalo iniciaban el movimiento; el beneficiario o receptor lo completaba.  Así, “si uno fallaba en regresar el favor con otro favor, esto constituiría, en efecto, romper el baile y destruir la belleza del refinado acto” (deSilva, Honor, Patronage, Kinship, and Purity, 106).

Varios autores antiguamente advertían en contra de dar estos beneficios arbitrariamente y exhortaban más bien a los benefactores a escudriñar el carácter personal de los clientes con los cuales podrían tener este tipo de relaciones reciprocas.  Isócrates, por ejemplo, aconsejaba, “Dad vuestros favores para el bien; pues un buen tesoro es semejante a un almacén de gratitud depositado en el corazón de un hombre honesto.  Si beneficias a hombres malos, tendrás la misma recompensa que aquellos que alimentan a perros callejeros” (Isocrates, To Demonicus 29).  De una forma similar, el autor judío Ben Sira escribió, “Si haces el bien, debes saber a quién lo haces, y se te agradecerá por tus buenas obras” (Sirach 12:1).  Entonces, se juzgaban como clientes ideales a aquellos que en el pasado habían respondido con un tipo de gratitud apropiada después de haber recibido regalos (Seneca, On Benefits 3.11.2; Isocrates, To Demonicus 24).

Patrocinio del Nuevo Testamento entre los Seres Hermanos

Las características del sistema de patrocinio están presentes en todo el cristianismo primitivo.  Los patrones humanos en el Nuevo Testamento incluyen:

  • Febe, la patrona de muchos cristianos, incluyendo a Pablo (Romanos 16:1-2), y posiblemente también de la madre de Rufo (Romanos 16:13);
  • Cornelio, un centurión a quien se le describe en el libro de Hechos como un benefactor que quien “hacía muchas limosnas al pueblo” (Hechos 10:2) y quien tenía “buen testimonio en toda la nación de los judíos,” pues estos eran los receptores de su beneficencia pública (Hechos 10:22);
  • Pablo, que actuó como patrón en el libro de Filemón, en el momento que invocó sutilmente el código de reciprocidad en su llamamiento a Onésimo: Pablo había presumiblemente traído el mensaje de salvación a Filemón (Filemón 19), y a cambio de este don o regalo, Filemón estaba obligado a conceder un favor a Pablo (Filemón 8, 18).

Dios como Patrón

La Conversión de PabloEn el Nuevo Testamento, Dios es el Máximo Patrón.  Él es el Creador y Sustentador de todas las cosas creadas, y por lo tanto toda la creación debe rendirle alabanza (Hechos 14:15–17; 17:24–28; 1 Corintios 8:6; Apocalipsis 4:9–11).  Los autores del Nuevo Testamento frecuentemente ilustraban la interacción entre Dios y los seres humanos en términos de una relación patrono/cliente.  Por ejemplo, la narración de Pablo en la epístola a los Romanos es congruente con las perspectivas convencionales sobre el patrocinio y el clientelismo: En virtud de su condición de Patrón Universal, a Dios se le debe otorgar debida lealtad y honor (Romanos 1:19-21).  Pero, aun así, en esta carta se entiende que ni los judíos ni los gentiles habían podido cumplir sus obligaciones como clientes de Dios (Romanos 1:18-32; 3:9-21); por lo tanto, todos ellos ocasionaron la ira de Dios (Romanos 1:18, 2:5, 8; comparar con Aristóteles, Rhetoric 2.2.8).  Sin embargo, la descripción que Pablo hace acerca de la gracia de Dios subvierte las perspectivas convencionales judías y greco-romanas en que Dios concede libremente favores a clientes indignos, sean estos judíos o gentiles.  Pablo además identifica a los destinatarios de la gracia de Dios como Sus enemigos (Romanos 5:6-10, comparar con Isocrates, To Demonicus 29; Seneca, On Benefits 3.11.2; Sirach 12:1).  Según Barclay, esto constituye la base sobre la cual Pablo rechazó cualquier criterio tradicional a la hora de juzgar el valor de una persona (Barclay, “Pure Grace?” 11–17).

El papel de Jesús en la Relación Patrón/Cliente

El Nuevo Testamento expresa el papel de Jesús en la beneficencia de Dios Padre en una variedad de maneras.  Jesús es a la vez el Patrón y el Agente entre Dios y la humanidad (Mateo 8:13; 9:8; Marcos 9:14–28; Lucas 7:1–10; 9:10–17; Malina and Rohrbaugh, Social-Science Commentary, 75-76; 422).  Por otro lado, Él mismo es el don de Dios (Romanos 3:24; 5:12-21).  Jesús es una expresión de la fidelidad de Dios a Su cuerpo histórico de clientes, es decir, los judíos (Lucas 1:54, 68-75, Hechos 3:26 y Romanos 15: 8).  Además, Él provee el camino para que los gentiles puedan ser también incluidos en el propósito de la gracia de Dios.  Dios Padre lo “puso como propiciación” para todos (Romanos 3:25, ver también 1 Corintios 15:3; Mateo 1:21; Juan 1:29; Gálatas 1:4; 1 Tesalonicenses 5.10; 1 Pedro 3:18; 1 Juan 4:10).  A través de Jesús, Dios invita a todas las personas a permanecer en Su gracia (Romanos 5:2) y disfrutar de Su bienaventuranza (Hechos 11: 15-18, Gálatas 3:28-29, Efesios 3:1-12).  A cambio de esto, los “clientes” de Dios deben darle gracias, permanecerle leales, rendirle servicio y dar a conocer al mundo los beneficios de Dios (cf. Mateo 5:16; Col 3:17; 1 Pedro 1:6-9; 2:9; Efesios 1: 6; Hebreos 13:20-21).

La Pureza

Los conceptos de pureza y corrupción eran también aspectos prominentes en el antiguo judaísmo.  El libro de Levítico en el Antiguo Testamento enfatiza particularmente la pureza, delineando y codificando las regulaciones para prácticas de los antiguos judíos.  En el Nuevo Testamento, los defensores de este temprano movimiento de Jesucristo — siguiendo los ejemplos del mismo Señor Jesús — regularmente debatían con otros judíos asuntos relacionados con la pureza.  Según la antropóloga Mary Douglas, los sistemas rituales influían en el comportamiento y hacían cumplir las distinciones y las jerarquías sociales (Douglas, Purity and Danger, 3–4; [PDF]).

Douglas sostiene que las prácticas rituales formaban sistemas simbólicos expresivos dentro del cual todo tenía un lugar apropiado.  Las personas y objetos contaminados no debían ser parte (estaban “fuera de lugar”) de este sistema ritual (Douglas, Purity and Danger, 44; cf. 41).  La purificación era el proceso mediante el cual se regresan las personas y los objetos a sus lugares designados.  El sistema ritual del Antiguo Testamento utilizaba las categorías de “puro” (en lugar) e “impuro” (fuera de lugar).  Por consiguiente, los códigos de pureza proporcionaban “mapas” que designaban límites para individuos, grupos, tiempo y espacio. Malina y Rohrbaugh identifican seis categorías de códigos de pureza que estaban presentes en el judaísmo durante el periodo el Nuevo Testamento (Malina and Rohrbaugh, Social-Science Commentary, 72–73):

  1. Tiempo
  2. Lugares
  3. Personas
  4. Cosas
  5. Comidas
  6. “Otros”

La Pureza en el Judaísmo durante el Período del Segundo Templo

Según Klawans, el Antiguo Testamento distingue dos tipos diferentes de contaminación (Klawans, Impurity and Sin, 21-42):

  • La impureza ritual que resulta del contacto con fuentes naturales o como subproducto de ciertos procedimientos de purificación. Este tipo de contaminación es casi inevitable y no es pecaminoso.
  • La impureza moral que resulta de actos inmorales y es consecuencia de un tipo de pecado grave. No es contagioso, como es la impureza ritual, pero sin embargo tiene un efecto profanador en sus entornos.  Las impurezas morales contaminan a los pecadores, el santuario y la tierra.

En el período del Segundo Templo, los temas de pureza eran motivo de debate para muchos judíos (Klawans, Impurity and Sin, 138).  Grupos judíos como los de la comunidad de Qumran y los de Tannaim (sabios rabínicos de los siglos I y II d.C.) configuraron la relación entre el ritual y la impureza moral de diferentes maneras.  Mientras que los de Tannaim mantenían y agudizaban la distinción entre la impureza ritual y moral, los de la comunidad de Qumran combinaban más bien estos dos tipos de contaminación moral (Klawans, Impurity and Sin, 67-135).

La Pureza en el Nuevo Testamento

Reconocer las diversas perspectivas que los judíos tenían acerca de la pureza durante período del Segundo Templo proporcionará un contexto adecuado para poder entender mejor los relatos del Nuevo Testamento sobre el tema de la pureza.  Basándose en la aparente indiferencia que el Señor Jesús tenía con respecto a los estándares de pureza (ver por ej. Mateo 12:9-14, 21:12; Lucas 10:7-8, 11:37-38), Malina y Rohrbaugh concluyen que “el movimiento de Jesús afirma un claro rechazo al sistema establecido de pureza del Templo” (Malina y Rohrbaugh, Social-Science Commentary, 74 [ver también 397]).  Por otro lado, Klawans sitúa al Nuevo Testamento dentro del contexto del antiguo discurso judío sobre la corrupción y el pecado en general.  Él argumenta que Jesús y Sus seguidores no eran los únicos que desafiaron o debatieron los conceptos de pureza.  En su opinión, el desacuerdo que Jesús tenía con los fariseos en materia de ley ritual no equivale a un rechazo del tal enfoque judío contemporáneo de la pureza, como si existiera un enfoque realmente unificado.  En cambio, los relatos del Evangelio indican que Jesús tomó una posición en particular con respecto al debate que los judíos tenían acerca de estos temas (Klawans, Impurity and Sin, 144-45).  Los debates entre los primeros cristianos acerca de la observancia de la ley ritual sugieren además que Jesús no rechazó totalmente la ley ritual judía (ver Mateo 8:4; Marcos 1:44; Lucas 5:14; Hechos 15; Gálatas).  Más bien, parece que nuestro Señor Jesús había priorizado la moral sobre la impureza ritual (ver Marcos 7:15; Mateo 15:11; Klawans, Impurity and Sin, 146–51; Dunn, Jesus, Paul, and the Law, 51).

Como el apóstol a los gentiles, Pablo también desafío el significado de la pureza ritual.  En varios pasajes de sus epístolas, Pablo demuestra una falta de preocupación con respecto a los asuntos relacionados con la comida (1 Corintios 8; Romanos 14:1-4) e ilustra el bautismo como un medio usado para limpiar la contaminación moral en lugar de ritual (1 Corintios 6:9-11; Newton, Concept of Purity, 81–84).  Por otro lado, Pablo frecuentemente advierte contra los pecados moralmente contaminantes (Gálatas 5:19-21; Romanos 6:19; 2 Corintios 12:21).  La perspectiva que Pablo tenía sobre la pureza refleja su amplio interés en establecer y mantener comunidades de personas previamente divididas por sus creencias tradicionales en cuestiones étnicas, sociales y religiosas.

 

C.C.

 

Bibliografía

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Si desea citar este artículo (Chicago/Turabian):

W. D. Jackson, “Sociology and the New Testament” in The Lexham Bible Dictionary [“Sociologia y el Nuevo Testamento” en el Diccionario Bíblico Lexham, versión original en inglés]. Traducido por Carlos Chapa (Bellingham, WA: Lexham Press, 2016). Cristianismo.CC. Visitado en (fecha de hoy), http://cristianismo.cc/mensajes-cristianos/dimensiones-sociales-del-cristianismo-primitivo/.

 

 

 

[1] W. D. Jackson, “Sociology and the New Testament,” ed. John D. Barry et al., The Lexham Bible Dictionary (Bellingham, WA: Lexham Press, 2016).  Algunos de estos artículos están disponibles en la traducción de esta obra Diccionario Bíblico Lexham.  El presente artículo ha sido traducido al español por Carlos Chapa.

La Ética Bíblica Cristiana: La Imagen de Cristo y la Conducta del Creyente

A diferencia de los demás sistemas morales, la ética bíblica cristiana no se centra solamente en la naturaleza del ser humano y en su comportamiento apropiado para con los demás.  La ética cristiana también se enfoca en la naturaleza moral de Dios, quien, por medio de su bendito Espíritu Santo, busca perfeccionar la imagen de Cristo en el ser humano, afectando su comunión para con Dios y su comportamiento para con los demás.

La imagen de Dios en el hombre

Aunque al comienzo el hombre fue creado a la imagen y semejanza de Dios (Génesis 1:26, 9:6), algo paso con esa imagen después de la caída de Adán y Eva.  Si bien es cierto que esta imagen no desapareció por completo o fue dañada de una forma irreparable, si fue afectada de alguna forma u otra por el pecado.  Es decir, el ser humano todavía contiene ciertos elementos de tal imagen como para tomar una decisión positiva al llamado de Cristo en su vida (Giles, 55).  Aun entre aquellos quienes nunca han escuchado el Mensaje de Salvación, hay todavía en ellos cierto mecanismo de discernimiento, el cual opera por medio de sus conciencias, para poder distinguir el bien del mal (Lacueva, 46; Romanos 2:14–15).

La imagen de Cristo en nosotros

La imagen de Dios en nosotros puede ser perfeccionada por medio de la obra redentora de Cristo, quien nos enseñó a imitarlo (Mateo 11:29; 1 Juan 2:6), para poder así poder resplandecer más claramente la imagen de Cristo en nosotros (Romanos 8:29; 2 Corintios 3:18).  Sin embargo, si somos como espejos llenos de lodo, no vamos a poder reflejar la luz del sol en nosotros (comparar Mateo 5:14 y Juan 8:12), pues, aunque todo lo bueno procede de arriba, del “Padre de las luces” (Santiago 1:17), un testimonio hablado es efectivo solo cuando nuestras acciones reflejan nuestras palabras, y por eso nuestros valores cristianos se manifiestan por medio de nuestras acciones benignas con respecto a todos, especialmente con los más necesitados (Santiago 1:27 en versiones DHH, NBD, NBLH, etc.; cf. 1 Timoteo 6:14 y Judas 1:12,24).

Entendemos, entonces, que después de la Caída, la imagen de Dios en el ser humano se “oscureció y deterioro” (Lacueva, 115), y que desde allí “…el hombre debe reencontrar su norma en la voluntad de Dios, conforme Él la ha revelado” (Lacueva, 140).  Las preguntas que nosotros debemos de tratar de contestar son entonces ¿Cómo debe funcionar la imagen de Dios en nosotros?  En otras palabras, ¿Cuáles son las características morales de Dios que debemos de imitar?

Como debe operar la imagen de Cristo en el ser humano

Administración con responsabilidad

La Biblia menciona los pasos específicos que podemos tomar para lograr renovar la imagen de Dios en nosotros, y aquí podríamos empezar con la primera responsabilidad que Dios le dio al hombre aun antes de caer en pecado, es decir, la de señorear sobre la tierra con justicia (Génesis 1:26).  Hoy en día, esta responsabilidad incluye evidentemente la buena mayordomía con respecto al cuidado del planeta, el respeto hacia el medio ambiente, la ayuda a los pobres y necesitados aun cuando estos vivan en otros países, pero todo esto es algo que podemos hacer sin tener que trabajar con aquellos elementos seculares quienes podrían tener agendas mixtas (cf. Giles, 316; Charisma News).

La santidad

También debemos de incluir la santidad de Dios como una característica divina que se puede y debe imitar.  San Pedro, por ejemplo, nos recuerda un importante mandato del Antiguo Testamento que lo relaciona con Jesucristo: “…porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo” (1 Pedro 1:16, RVR1960; Criswell, 1766a) pues sabemos que fuimos rescatados o comprados de la esclavitud del pecado con “la sangre preciosa de Cristo” quien fue a su vez como un “cordero sin mancha y sin contaminación” (1 Pedro 1:18-19, RVR1960; Criswell, 1766b).

La conciencia

La imagen divina de Cristo también puede operar en nosotros por medio de un sistema de discernimiento moral que funciona por medio de la conciencia, aquella facultad inherente al ser humano, que gobierna nuestras acciones e impone un código ético que se puede desarrollar bajo diferentes influencias ambientales y culturales (Romanos 2:15; Giles, 190).  Más aún cuando tenemos una “conciencia instruida,” está también nos va a servir como norma de conducta apropiada (Lacueva, Lección 14 en p. 100), y se logra por medio de la conversión para servir “al Dios vivo” (Hebreos 9:14).

Comportamiento y toma de decisiones

La sangre bendita de Jesucristo, derramada por nosotros en el Calvario, nos purifica de nuestros pecados, y así Dios nos declara limpios ante su presencia.  De allí, la obra santificadora del Espíritu Santo continúa obrando en nosotros, en nuestro diario comportamiento y toma de decisiones.  El nuevo estado de una conciencia purificada no significa que vamos a perder nuestra conciencia innata, sino que más bien vamos a continuar teniendo este mismo don de discernimiento, para poder escoger el bien y rechazar el mal; pero ahora nuestros sentimientos van a ser más puros, vamos a ser más honestos con nosotros mismos, algo que un corazón no redimido teme profundamente hacer (Kendall, 230).

El libre albedrio

Por último, el libre albedrio es una cuarta característica divina que Dios puede utilizar, por medio de su bendito Espíritu Santo, para pulir la imagen gloriosa de Cristo en nosotros (Giles, 192).  Se define libre albedrio como la capacidad del ser humano para poder de elegir y tomar sus propias decisiones (Génesis 2:16-17; Proverbios 1:29; Marcos 8:34; Juan 1:12, 3:16).  Aunque Dios no nos ha creado como robots para obedecerle automáticamente, también es verdad que en nuestro estado original de depravación nosotros no podemos escoger sin que haya primero directa intervención divina (Juan 6:44, 6:65).

El primer paso es siempre la conversión

Entonces, solo cuando el Padre nos quita las vendas que cubren nuestros ojos, allí recién vamos a poder ver la luz y tener la capacidad de escoger el camino a seguir (Salmos 32:8; Juan 8:12).  Es mi convicción que Dios, por su Omnisciencia, sabe de antemano quien va a tomar la decisión correcta y quien no; aun así, creo que Cristo murió por todos, aunque es evidente también que no todos van a aceptar esa salvación inmerecida.  Lo importante es saber que Dios es amor, y que Él si quiere que todos se salven (Ezequiel 18:32; Juan 3:16; 1 Timoteo 2:4).

La voluntad de Dios.

Cuando uno acepta voluntariamente la oferta de salvación por medio de Cristo Jesús, Dios comienza a obrar en nosotros por medio del Espíritu Santo.  Esta obra es importante porque como seres humanos nosotros necesitamos tener ese sentido de dirección y propósito que solo el Señor nos lo puede brindar (Salmos 143:8-10).  Tiene que haber en nosotros entonces una predisposición a querer cumplir la voluntad de Dios.

Lo importante no es solo conocer la voluntad de Dios (Ef. 1: 9; 5: 17; Col 1: 9,10), sino también hacerla (Salmos 40:8; Mateo 6:10; 7: 21; Lucas 12:41-48; Juan 7: 17; Efesios 6:6; Santiago 1:22-25).  Además, debemos de notar que hay una diferencia entre “conocer” y “saber” la voluntad de Dios.  La Biblia menciona ambas, pero siempre enfatiza el “hacer” la voluntad de Dios (Juan 4: 34 y como citamos ya antes Mt. 6:10, 7: 21; Jn. 7: 17; Ef. 6: 6).  Saber es solo una función mental, pero conocer se obtiene solo por experiencia, en el diario caminar con el Señor, a la hora de tomar la cruz para seguir el camino angosto.  Si, es verdad, “Nosotros tendemos a querer conocer la voluntad de Dios antes que hacerla, pero Dios quiere que andemos con Él, aprender a andar como Él anduvo” (Goff, 1-2, 4-5; cf. Romanos 12:2).

Carlos Chapa

Si desea citar este artículo (Chicago/Turabian):

Carlos Chapa, "La Ética Bíblica Cristiana: La Imagen de Cristo y la Conducta del Creyente," Cristianismo.CC. Visitado el 23 Julio, 2017, http://cristianismo.cc/mensajes-cristianos/la-etica-biblica-cristiana-la-imagen-cristo-la-conducta-humana/.

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Notas:


W. A. Criswell, Paige Patterson, E. Ray Clendenen, et al., eds., Holy Bible – Baptist Study Edition NKJV (Santa Biblia – Edición de Estudio Bautista NKJV). (Nashville: Thomas Nelson, 1991). Comentario original (1 Peter 1:13-16): “The believer’s living hope, based on his new birth, should lead to: (1) practical obedience and (2) growth in holiness. Holy living is motivated by a God-fearing faith that does not presume upon the redemption that was purchased at so great a cost (vv. 18, 19).” Comentario original (1 Peter 1:18-19): “‘Conduct’ refers to our ‘manner of life.’ The term ‘redeemed’ is a word generally used for the purchase of slaves with money. Such corruptible resources, however, did not purchase salvation. The cost of human ransom from the slavery of sin was the honored and precious blood of Christ (cf. Heb. 9:14, note, on the atonement).” 


James E. Giles, Bases Bíblicas de la Ética (El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano, 2010).


Guillermo Goff “Caminando en la Voluntad de Dios: Presuposiciones Fundamentales.” Presentación PowerPoint de clase, La Biblia y Los Asuntos Éticos en el Southwestern Baptist Theological Seminary (Seminario Teológico Bautista del Suroeste), Fort Worth, TX, 18 de julio del 2016.


R. T. Kendall, Understanding Theology, Volume Three (Entendiendo Teología, Volumen Tres) (Ross-shire, Great Britain: Christian Focus, 2001), p. 230. Comentario original: “This means total honesty with ourselves, something the unregenerate (unconverted) man is afraid to do.”


Francisco Lacueva, Ética Cristiana, vol. X, Curso de Formación Teológica Evangélica (Viladecavalls, Barcelona: Editorial CLIE, 1975).


Michael Snyder, “Did the United Nations Just Introduce a New World Order?” (¿Acaba de Presentar las Naciones Unidas un Nuevo Orden Mundial?),” Charisma News. Visitado el 1 de agosto, 2016. http://www.charismanews.com/opinion/52333-did-the-united-nations-just-introduce-a-new-world-order.

Ética Cristiana y el Antiguo Testamento: El Hombre Íntegro en la Poesía Hebrea

La integridad es un término que sugiere que la persona que la posee se caracteriza por ser simple, veraz, noble, sincero de corazón y en sus intenciones. 1    Es la virtud de mantener un apoyo o respaldo fiel a un estándar de valores; 2  y en este caso, por supuesto, se refiere al hombre o a la mujer que es fiel en obras y en palabras a los principios divinos.

Características del hombre integro

Con respecto a las características que la componen, podemos encontrar muchas enseñanzas éticas y morales en la poesía hebrea del Antiguo Testamento, y por eso aquí me limitare a mencionar principalmente a las que encontramos en los libros de Job y Salmos. 3

Temor a Jehová

David perdona la vida a Saúl en En-gadiUna de las primeras cosas que menciona el rey Salomón al comienzo de sus Proverbios es que el principio de la sabiduría es el temor a Jehová (Pr. 1:7a), y en realidad en toda la Biblia (incluyendo en la poesía hebrea) vemos que el hombre con integridad espiritual tiene temor a Dios no solo como una forma de “profunda reverencia a Dios”, 4 sino también aun en su forma más literal (Job 31:23). 5

El papel que desempeña la integridad en la vida del creyente es muy importante, y esta se manifiesta aun en las situaciones más complejas de la vida.  El caso de Job es quizás uno de los ejemplos más dramáticos que podamos ver en toda la Biblia; pues aún de las circunstancias más difíciles, y aun cuando su propia esposa lo incita a pecar, con todo esto, Job retiene su integridad y temor a Dios (Job 27:4–5).

No depende en las circunstancias

De este gran hombre de Dios, entonces, podemos aprender algunas cosas acerca de lo que significa también mantener la pureza de su integridad cuando es probado con fuego.  El hombre íntegro no maldice a Dios (Job 2:9,10), al contrario, lo bendice (Sal. 26:12).  Aun cuando podría lamentarse y quejarse cuando sus circunstancias son las más difíciles, el hombre íntegro confía plenamente en Dios (Sal. 25:21;26:1; Job 31:35; Pr.10:9).

Rechaza el pecado 

El hombre moral no va a ser perfecto, pues perfecto solo es Dios, y por consiguiente el hombre íntegro va a pecar también.  Pero cuando lo hace, se arrepiente de sus transgresiones y los confiesa, no los encubre (leer en contexto Job 31:33).  Con todo esto, sus pecados se podrían describir más que nada como accidentales, no intencionales, puesto que generalmente no va a sucumbir a pecados tan grotescos como la idolatría, ya sea en su forma original, que lo relaciona a creencias paganas (Job 31:26), como también en la forma de ídolos espirituales que todavía afectan al hombre, aun en nuestros propios días (Job 31:24-25).  El hombre íntegro por consiguiente va a adorar solo y exclusivamente a Jehová, no a dioses vanos, deleitándose diariamente en su ley y mandamientos (Sal. 1:2).

Mantiene rectitud moral y espiritual  

Con respecto a las relaciones humanas, el hombre con características de rectitud no participa de las obras de los malos; ni se sienta con ellos en las mesas de iniquidad (Sal 1:1; 26:4,5).  No conspira tampoco contra aquellos que son vulnerables social o económicamente; sino que, al contrario, los ayuda, promoviendo así aquel tipo de justicia social que los profetas del Siglo VII tanto trataron de infundir a sus contemporáneos (Sal. 24:4 y 26:10; Job 31:13-21,31,39).

El hombre íntegro se cuida de no pecar aun en su corazón (Job 31:1,9; Sal. 24:4); tampoco miente o levanta calumnias contra su prójimo (Job 31:5; Sal. 15:2), al contrario, siempre habla la verdad (Sal. 15:2), honrando a aquel que teme a Dios y menospreciando al vil (Salmos 15:4).

Resultados de vivir íntegramente

Las contribuciones, consecuencias, y resultados de vivir una vida llena de integridad serán visibles en muchas y diversas formas.  En la tierra, el hombre íntegro morará con seguridad (Deu. 28:1-14), teniendo la confianza que su pie no resbalará (Sal 15:5), y disfrutando así mismo de bendiciones materiales y sobre todo espirituales (Sal 1:3; 24:5).

Aun en tiempos de tribulación, el hombre íntegro esperará pacientemente en el Todopoderoso para su eventual bendición y restauración (Job 42:10-17).  A las finales, el futuro eterno de aquel que teme a Dios resplandecerá aún más, pues por siempre y para siempre él disfrutará de la presencia de Dios y morará en el santo reino de su Creador (Sal. 15 y 25).

Conclusión

Entonces vemos que el hombre íntegro, de acuerdo a la poesía hebrea, se caracteriza por tener una profunda reverencia a Dios, manteniéndose fiel a sus principios aun en las circunstancias más difíciles.  La persona con principios va a exhibir una rectitud moral y espiritual en su trato para con el prójimo, cuidándose de no pecar aun con sus ojos o con su corazón.  Por consecuencia, el hombre íntegro habitara confiadamente en esta vida, y en la postrera, gozara de la presencia del Señor eternamente.

.CC

Si desea citar este artículo (Chicago/Turabian):

Carlos Chapa, "Ética Cristiana y el Antiguo Testamento: El Hombre Íntegro en la Poesía Hebrea," Cristianismo.CC. Visitado el 23 Julio, 2017, http://cristianismo.cc/mensajes-cristianos/etica-cristiana-el-hombre-integro-poesia-hebrea/.

Notas:

  1. Bible Study Tools: International Standard Bible Encyclopedia. “Integrity”.  Visitado el 25 de junio del 2016. http://www.biblestudytools.com/dictionary/integrity/.
  2. Chad Brand, Charles Draper, et al., eds., “Integrity,” Holman Illustrated Bible Dictionary (Nashville, TN: Holman Bible Publishers, 2003), 827.
  3. Este artículo está basado en un proyecto que el profesor Goff, del Southwestern Baptist Theological Seminary, nos dejó en su clase de ética, pero para este website, añadí información adicional al ensayo original.  Las directrices para esta asignación fueron las siguientes: “La literatura de Poesía del A. T. contiene mucho sobre la sabiduría, la cual es la filosofía de vida para los antiguos seguidores de Dios. Uno de los términos más usados es la idea de la integridad. Analice los Salmos 1, 15, 24, y especialmente cap. 26; Job 2 y 3; y todo de Job 31 (es la mejor ilustración de la integridad en el A. T.); Prov. 10: 9; 19: 1; y 20: 7.  Ahora escriba una reflexión breve de hasta de una página sobre el papel de la integridad en la vida del creyente. ¿Cuáles son las características que la componen y cómo contribuye la integridad a la buena marcha de la vida del seguidor de Dios?”
  4. Goff, William ‘La Biblia y Los Asuntos Éticos’. Presentación en video, Unidad 4, Fort Worth, TX, junio 20, 2016.
  5. Ver también: “Alguien que teme a Dios tiene temor de desilusionarlo, pero el temor a Dios produce gozo y plenitud en la persona que lo posee.  En Job:24-14, ‘temed al Señor’ se usa como análogo de servirle ‘con integridad y en verdad’.  En este temor hay un elemento de responsabilidad humana; ‘escogeos hoy a quien sirváis’ (24:15).  Dios no fuerza la fe a quienes no quieren tenerla.” Chad Brand, Charles Draper, et al., eds., “Fe, fiel: terminología hebrea.” Diccionario Bíblico Ilustrado Holman Revisado y Aumentado (Nashville, TN: B&H Español, 2014), 606.

Ética Cristiana Aplicada: Dictadura y Libertad de Cultos

Promoviendo libertad religiosa

Promoviendo libertad religiosa

Un tema de actualidad que se está comentando mucho últimamente entre los círculos cristianos tiene que ver con la posibilidad, ahora aparentemente bastante real y verdadera, de que muy pronto vamos a estar sufriendo de una desatada persecución contra los cristianos en los Estados Unidos.  Aunque hasta hace poco el tema de persecución cristiana en este país era un tópico que parecía circular solamente en las publicaciones sensacionalistas o de las teóricas de conspiración, desde el año 2,015 ya estamos comenzando a escuchar a diversos pastores, periodistas y otras personalidades cristianas hablar sobre el tema, grandes hombres de Dios tal como Rod Dreher, Carl Gallups, Billy Graham, John MacArthur, Todd Friel, entre otros.

Situación hipotética

En una situación hipotética, aunque bastante posible en nuestros tiempos, estaré en esta oportunidad analizando como el cristiano debe de responder a la autoridad de un gobierno dictador; en particular, uno que restringe o suprime totalmente muchas de las leyes que hoy en día las consideramos derechos inquebrantables.  Tal acontecimiento podría suceder de la noche a la mañana.  Por ejemplo, como posible consecuencia de una ley marcial, la cual que se podría establecer como resultado inmediato de un enorme desastre natural, tumultos callejeros, o inclusive después de un inmenso colapso financiero.

Entonces, para poder discernir mejor acerca sobre cuál debe ser el comportamiento moral del creyente ante una dictadura en este país, es importante examinar primero lo que la Biblia dice sobre el rol del gobierno y sobre nuestras obligaciones para con las autoridades en “tiempos normales” (Cevallos, Morris, 218).

De acuerdo a principios éticos cristianos, el comportamiento “estándar” o “predeterminado” del creyente debe ser la sumisión al estado.  Este es el principio básico que San Pablo además explica claramente en Romanos 13:1-7 (ver también Tit. 3:1, 2).  Uno debe someterse (vv.1,5) y apoyar (vv.6-7) a las autoridades civiles porque estas están establecidas por mandato directo de Dios (v.1).  Uno además debe de respetarlas no solo porque llevan “la espada”, es decir pueden castigar al impío (v.4); sino también por motivos de conciencia (v.5), la cual debe ser la principal motivación para el creyente.  Un tercer punto algo similar, sería que, usando nuestro soporte financiero (vv.6-7; cf. Lc. 20:25; cf. Lacueva, 212) y el apoyo moral (v.5b; cf. 1 Pe. 2:17), el gobierno tiene (entre otras obligaciones) la responsabilidad de castigar al impío (v. 4).

Escenario #1: Dictadura corrupta, pero con libertad de culto

Ahora, regresando a nuestro caso hipotético, ¿Qué pasaría si en el país donde uno vive se levanta un dictador sumamente corrupto e inmoral, pero que (en un primer escenario) no impida la libertad de cultos? ¿Deberíamos de obedecerle aun en cuanto a su condición moral?  MacArthur aparentemente pensaría que sí, pues para él, “las autoridades superiores” en el versículo 1 se refieren a: “Todos los funcionarios de la autoridad civil sin considerar su competencia, moralidad, sensatez o cualquier otra condición” (MacArthur, Ro. 13:1).  Además, debemos de notar también, que el que se opone a la autoridad, acarrea para sí mismo condenación (v.2).

Aunque esta actitud de Pablo podría parecer a muchos cristianos demasiado sumisa y favorable con respecto al gobierno (Cevallos, 216), “Es claro que hay límites a esta sumisión” (217).  MacArthur también opina de una forma bastante similar, y para sostener su argumento, cita un buen número de pasajes bíblicos (Éx. 1:17; Dn. 3:16–18; 6:7, 10; Hch. 4:19).

Escenario #2: Dictadura corrupta, pero sin libertad de culto

Persecución cristiana del ISIS

Persecución cristiana del ISIS

Por eso, en nuestro ejemplo hipotético, supongamos finalmente que este dictador ahora comience a perseguir a los cristianos y no nos deje (entre otras cosas) compartir la Palabra con otros (cf. Giles, 260), en este segundo escenario, ¿Debemos de continuar sometidos a este tipo de autoridad?  En mi humilde opinión, la respuesta seria “no.”  Aunque considero que todavía podemos respetar aquellas leyes justas que todavía quedan, no lo debemos hacer con aquellos mandatos específicos que colapsan directamente con nuestras ordenanzas divinas.  Por supuesto, va a ver siempre casos más dramáticos tales como lo que pasó en Alemania en los años previos a la Segunda Guerra Mundial  (cf. Giles, 265, 266) o lo que va a pasar en el futuro según Apocalipsis 13.  En estos últimos casos extremos, mi opinión es que nuestra oposición al estado si tendría que ser total y definitiva.

Situaciones Extremas

Como regla general, entonces, cuando hay un conflicto entre las leyes civiles y divinas, es nuestra obligación moral como cristianos de obedecer únicamente a las leyes divinas. “En un conflicto de deberes, hay que escoger siempre el valor más alto. Por ejemplo, en la alternativa de tener que obedecer a Dios, o a una autoridad humana, es menester obedecer a Dios, arrastrando las consecuencias” (Lacueva, 135).

Ejemplos de estos mandatos específicos que van en contra de nuestros principios éticos y espirituales lo podemos encontrar en la lista de citas de MacArthur que acabo de mencionar.  Entre estas citas destaca en mi opinión Hechos 4:19-20 (Escenario #2: cuando no hay libertad de culto, es decir, aquí restringieron totalmente el derecho los apóstoles a compartir la Palabra de Dios), la cual registra la primera respuesta que Pedro y Juan dieron a las autoridades judías cuando estas les prohibieron hablar sobre el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo: “Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído” (Lacueva, 212).

Otro segundo caso extremo entre las citas que MacArthur menciona tiene que ver con las parteras y el nacimiento de Moisés (Éx. 1:16-17).  En aquellos tiempos, el Faraón (es decir el rey del antiguo Egipto) había mandado a matar a los bebes varones en el momento del nacimiento. Sin embargo, las parteras desobedecieron al Faraón pues temieron aún más a Dios (v. 17) que, y por eso escogieron dejar vivir a los bebitos.

En ese entonces todavía Dios no había promulgado los Diez Mandamientos en el cual iba a figurar la ordenanza de no matar, pero evidentemente las parteras sabían, por las leyes de Dios escritas en sus conciencias (Ro. 2:15), que era malo matar y por lo tanto no lo hicieron. El resultado fue que Dios vio con agrado las acciones de las parteras y las bendijo (v.20).  La orden, en este caso, no era solamente salvar la vida de los bebitos varones, por supuesto.  Sino la orden era más bien no matar a ningún ser humano como regla general, lo que se conoce como el principio de la santidad de la vida (Giles, 42, 83-85, 272, etc.; Lacueva, 65).

Carlos Chapa

Si desea citar este artículo (Chicago/Turabian):

Carlos Chapa, "Ética Cristiana Aplicada: Dictadura y Libertad de Cultos," Cristianismo.CC. Visitado el 23 Julio, 2017, http://cristianismo.cc/mensajes-cristianos/etica-cristiana-aplicada-dictadura-y-libertad-de-cultos/.

Notas Bibliográficas:

Juan Carlos Cevallos, Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 19: Romanos. (El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano, 2006).

James E. Giles, Bases Bíblicas de la Ética (El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano, 2010).

Francisco Lacueva, Ética Cristiana, vol. X, Curso de Formación Teológica Evangélica (Viladecavalls, Barcelona: Editorial CLIE, 1975).

John MacArthur, Biblia de Estudio MacArthur (Edición digital sin números) (Nashville, TN: Thomas Nelson, 1997).

Ética Cristiana y el Antiguo Testamento: La Ley Moral de los 10 Mandamientos

En el pasado, a los Diez Mandamientos también ses le ha llamado la Ley Moral del Antiguo Testamento. 1 Sin embargo, la Ley Moral incluye, según James Giles, no solo a los Diez mandamientos, sino también abarca “las normas presentadas para ayudar a los seres humanos a vivir en armonía y con propósito.” 2 Puesto que Giles reconoce que puede haber “diferencia de opinión” acerca de la clasificación de algunas leyes en general, 3 aquí vamos a enfocarnos en los Diez Mandamientos como una representación valida y absholuta de la Ley Moral en la Legislación Mosaica.

La vigencia de la ley moral de los 10 Mandamientos

Ahora bien, con respecto a una pregunta planteada muy a menudo, “¿Todavía necesitamos la ley moral del Antiguo Testamento para ayudarnos ser buenos cristianos?”, 4 yo respondería afirmativamente ya que esta solo nos invita a analizar la ayuda potencial que los Díez Mandamientos tienen en relación con el comportamiento moral del cristiano; es decir, si estos nos pueden ayudar a ser “buenos cristianos”. No se habla aquí de “obedecer” la Ley Mosaica, lo cual incluye generalmente la idea de hacer las obras de la Ley (o, usando la terminología católica romana, las “obras de caridad”) como una forma de ganarnos el derecho al cielo, lo cual sería una interpretación equivocada de la Ley Divina (es decir la ley que, según Tomás de Aquino, se refiere a la manifestación de la “ley eterna” que está contenida o revelada en las Sagradas Escrituras 5 ).

Es importante enfatizar tal diferencia puesto que hay mucha confusión hoy en día entre los cristianos evangélicos que suponen que los Diez Mandamientos no son relevantes para el día de hoy. La premisa o presuposición (o como diría el español Lacueva el “presupuesto”) aquí de tal falacia es, sin embargo, correcta: Los cristianos no estamos bajo la ley: “El cristiano no tiene que someterse a las reglas de la ley.” 6 Nosotros estamos bajo la gracia y somos guiados por el Espíritu Santo (Rom. 6:14, Gál. 5:18).

Principios extraídos de los 10 Mandamientos

No obstante, si hablamos de los principios extraídos de los Diez Mandamientos (la ley moral mosaica), de hecho, que podríamos afirmar categóricamente que el Decálogo si provee las bases para la construcción de principios éticos que si son pertinentes para el día de hoy. Se podría decir, entonces, que los cristianos si estamos obligados a guardar los estándares que estas leyes representan. 7

La Ley y el pecado

Hay varias razones para leer y guardar estas enseñanzas del Antiguo Testamento en general. Primero, yo diría que la Ley Moral define lo que es pecado.  Por ejemplo, si en una iglesia la gente camina sobre el pasto, eso sería algo que no se ve bien.  A lo máximo, se podría decir que este caminar constituye un comportamiento inadecuado o impropio.  Pero esta gente no estaría haciendo nada prohibido al menos que alguna autoridad eclesiástica ponga un signo que diga “No Caminar”.

En este segundo caso, después, si alguien camina sobre el pasto, la persona ahora si estaría infringiendo un mandato o norma de la iglesia: Estaría desobedeciendo las reglas de la iglesia local.  La Ley Moral, los principios que los Diez Mandamientos representan para nosotros, son en esta última analogía ese signo en el pasto de la vida; es decir, el código mosaico entonces define lo que es pecado y lo que no lo es.

Este es básicamente mi interpretación de Romanos 7:7: “¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: ‘No codiciarás.’”

La Ley y la Gracia

Por otro lado, la ley era solamente para los que estaban “bajo la ley” (es decir para los judíos), tal y como lo menciona Giles cuando cita Romanos 3:19,20. 8   La ley tampoco nos justifica ante Dios, ni tampoco nos limpia del pecado, sino que somos salvos por gracia solamente (Efe. 2:8-9).  Otra forma de explicar esto es que las obras de la ley, por ejemplo, no nos redimen de nuestras iniquidades, sino que somos salvos por medio de la gracia redentora de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.  La Ley entonces no nos limpia del pecado, sino que (entre otras cosas), lo define.

Entonces, aunque no estamos “bajo la ley“, este principio básico nos podría llevar a una conclusión equivocada; nuevamente, que la ley moral mosaica no tiene relevancia para nuestros días (como algunos afirman 9 ).  Sí que la tiene.  El desafío es extraer los principios de este código que son importantes para nuestros propios días.

Ejemplo de aplicación: La idolatría

Por ejemplo, con respecto al primer mandamiento “No tendrás otros dioses delante de mí” (Exo. 20:3), 10 al comienzo parecería que este ya no es un mandamiento necesario en nuestros días, ya que muy pocos todavía adoran a Baal, Astarte, Moloc o Quemós.

Pero la verdad es que, aun en el día de hoy, nosotros todavía podemos crear nuestros propios “dioses” si dejamos que otras personas, circunstancias o pasatiempos tomen prioridad.  Sospecho que, para muchos de nosotros, en estas semanas estamos siendo tentados a limitar nuestro tiempo de oración y de lectura de la palabra de Dios con el fin de ver la tal-llamada Copa América.  En realidad, en mi parecer, no hay nada intrínsecamente incorrecto en ver deportes, pero si estos comienzan a crear barreras para nuestra diaria comunión con Dios, el deporte podría entonces convertirse en nuestro ídolo.

En este sentido, el primer mandamiento, como los Diez en general, si tienen relevancia para nosotros. Solo hay que saber cómo aplicarlos en nuestros días, y para eso tenemos la asistencia del Espíritu Santo (1 Cor. 10:13), Quien escribe la ley en nuestras mentes y corazones (Jeremías 31:33), para guardarlas — no por obligación y al pie de la letra — sino porque estas son o representan la voluntad de Dios, Quien, por medio de su Espíritu Santo, vive en nosotros, y nos guía en nuestro diario caminar. Amén.

.CC

Si desea citar este artículo (Chicago/Turabian):

Carlos Chapa, "Ética Cristiana y el Antiguo Testamento: La Ley Moral de los 10 Mandamientos," Cristianismo.CC. Visitado el 23 Julio, 2017, http://cristianismo.cc/mensajes-cristianos/etica-ley-moral-diez-mandamientos/.

Notas:

  1. (i) Juan Calvino llamó a los Diez Mandamientos la ley moral al relacionarla así, por ejemplo, en un título de sus obras “Explicación de la Ley Moral (Los Diez Mandamientos)”. John Calvin, Institutes of the Christian Religion & 2, ed. John T. McNeill, trans. Ford Lewis Battles, vol. 1, The Library of Christian Classics (Louisville, KY: Westminster John Knox Press, 2011), 367. (ii) “La ley moral se encuentra resumida en los diez mandamientos, los mismos que fueron dados por voz de Dios en el Monte Sinaí, y escritos por Dios mismo en dos tablas de piedra….” Alonzo Ramírez Alvarado, tran., Los Estándares de Westminster Y La Forma de Gobierno de Westminster (Guadalupe, Costa Rica; San Juan, Puerto Rico: CLIR; Sola Scriptura, 2010), 213. (iii) Por último, ver también un interesante artículo de John Duffy, un líder de una organización independiente: Coling Glem Christian Fellowship. “Why are the Ten Commandments relevant today? (8 September 2013).” Consultado en junio 18, 2016. http://cgcf.ie/blog/why-are-the-ten-commandments-relevant-today-8-september-2013/.
  2. James E. Giles, Bases Bíblicas de la Ética (El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano, 2010), 89.
  3. Ibíd.
  4. Este trabajo fue inicialmente preparado para una clase de ética, La Biblia Y Asuntos Morales (9895 ETHIC-4323-IS), por el profesor William Goff del Southwestern Baptist Theological Seminary.
  5. Francisco Lacueva, Curso de Formación Teológica Evangélica: Volumen 10, Ética Cristiana (Barcelona, España: Editorial Clíe, 1975), 59.
  6. Giles, p. 153.
  7. Estos estatutos son las declaraciones fundamentales para establecer una sociedad íntegra, como la ordenada por el Dios santo y justo. Aunque en la actualidad los creyentes no están bajo la ley (Ro. 6:15), sí están obligados a someterse a los santos preceptos que se presentan en los diez mandamientos. Nueve de estas diez reglas se repiten en el N.T. con estipulaciones adicionales que son aún más exigentes que las de Éxodo 20:3-17. El que no se repite es el que ordena guardar el sábado; aún así, debe consagrarse el primer día de la semana para adorar a Dios en memoria de la resurrección del Salvador.” John F. Walvoord and Roy B. Zuck, El Conocimiento Bíblico, Un Comentario Expositivo: Antiguo Testamento, Tomo 1: Génesis-Números (Puebla, México: Ediciones Las Américas, A.C., 1996), 161-162.  Versión en español aparentemente no disponible en Google Books en fecha 11 de agosto del 2016 (ver siguiente enlace del contenido original en inglés).  John D. Hannah, “Exodus,” in The Bible Knowledge Commentary: An Exposition of the Scriptures, ed. J. F. Walvoord and R. B. Zuck, vol. 1 (Wheaton, IL: Victor Books, 1985), 140.
  8. Giles, p. 153.
  9. En algunos casos, inclusive, hay ateos que hacen declaraciones increíbles al tratar de ganar prosélitos o seguidores de sus creencias: “Los diez mandamientos de [la tradición] judeo-cristiana no son una guía de conducta ética. Son leyes para regular la conducta de una tribu de la Edad de Bronce.” Michael Nugent: Atheism, Reason, Skepticism, Happiness. “Ethics of the Ten Commandments.” Consultado en junio 18, 2016. http://www.michaelnugent.com/2009/02/03/ethics-of-the-ten-commandments/.
  10. Aquí estamos hablando, por supuesto, del primer mandamiento según la división evangélica protestante.  Con respecto a los Diez Mandamientos de acuerdo la doctrina de la iglesia católica romana, es triste ver como los primeros dos mandamientos no podrían ser una fuente de exhortación en contra de la idolatría para nuestros amigos católicos por sus tradiciones y los cambios impuestos en sus catecismos.  En otras palabras, los dos primeros mandamientos de los 10 que aparecen en Éxodo 20, es decir, versículos 3 y 4, fueron reemplazados por un solo mandamiento “Amarás a Dios sobre todas las cosas;” lo cual en su catecismo no incluye el segundo mandamiento original (Éx 20:4).  Este es el que dice claramente “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra” (RVR60). ¿De dónde sacan el mandamiento extra que se comieron al omitir el segundo mandamiento que habla de las imágenes? ¿Se iban a quedar con nueve mandamientos en vez de diez? De ninguna manera. Quizás razonaron que la gente se iba a dar cuenta de los cambios y que ellos estaban omitiendo uno pues desde el comienzo del Cristianismo todos sabían que había 10 mandamientos, no solo 9, especialmente los judíos. Para arreglar esta situación, ellos lo que hacen es dividir el número 10 en dos partes, haciendo que la codicia sea dirigida en el no. 9 hacia las personas y el décimo sea dirigido hacia los animales y demás cosas del prójimo.  William Goff “Los Diez Mandamientos: ¿Cómo Se Dividen?”. Documento de clase, La Biblia y Los Asuntos Éticos en el Southwestern Baptist Theological Seminary (Seminario Teológico Bautista del Suroeste), Fort Worth, TX, 13 de junio del 2016. 

En Defensa de la Santa Trinidad: Cristianismo Histórico (Parte 1)

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El título de este primer ensayo no sugiere, de ninguna manera, que Dios necesite defensa del hombre, ni que la busque, sino que más bien en estos artículos se tratara de defender apológicamente un concepto que históricamente ha sido atacado por los enemigos del cristianismo.  Aunque debo admitir que hoy en día se está  atacando a casi todo lo que está relacionado con el cristianismo en general (hecho que quizás nos indique que estamos cerca de los días finales), uno de los conceptos más mal interpretados sigue siendo la doctrina de la Santa Trinidad.

Como falsas doctrinas atacan el concepto de la Santísima Trinidad

En su afán de confundir al creyente, muchos teólogos y eruditos de doctrinas pseudo-cristianas edifican teoréticamente castillos sobre la arena, construyendo lo que ellos creen ser fuertes argumentos sobre bases débiles.  En otras palabras, tratan de utilizar primicias o asunciones que tradicionalmente el cristianismo también ha repudiado históricamente.  Se mencionan falacias que son en realidad dogmas de otras doctrinas seudocristianas, las cuales desgraciadamente han también interpretado mal las Santas Escrituras.

Verdad al comienzo y mentira al final

Cada vez que he leído argumentos anti-trinitarios en el Internet, por ejemplo, casi siempre empiezan con verdades universales que en cierta forma les ayuda a establecer cierta legalidad a sus primeros argumentos.  Después generalmente continúan refutando las mismas falacias que la Biblia objeta claramente, y posteriormente (ya cuando casi se han ganado toda la confianza y el respeto del lector) le inyectan el veneno de falsas doctrinas cambiando tanto el significado como la interpretación de algunos de los pasajes más complejos de la Biblia, muchas veces invitando a un lector típicamente descuidado a verificar sus argumentos con pasajes bíblicos usando biblias con traducciones cuestionables.

Usando el tópico principal del presente artículo, el tema de la Bendita Trinidad, quisiera mencionar como ejemplo el caso de un artículo, en particular, que comenzó exponiendo y defendiendo la doctrina monoteísta de la Biblia, la misma doctrina tradicional cristiana, y en donde decían (entre otras cosas) que Dios es uno Solo y que su nombre es Jehová.  Todo esto estaba bien hasta el momento. ¿Quién podría refutar estas declaraciones por si solas?

Después, de una forma intelectual y casi poética, comenzaron gradualmente a construir argumentos donde indirectamente se comparaba al concepto de la Santa Trinidad con doctrina politeísta.  Lo que se ignoraba es que en ningún momento el concepto cristiano ortodoxo de la Trinidad enseña que hay varios dioses, que ese era claramente un concepto politeísta, y que en realidad esa era también la doctrina de muchas religiones seudocristianas de la antigüedad y de nuestros propios días.1   

En algún momento, sinceramente no tuve el “estomago” para continuar con este artículo en particular por la cantidad enorme de falacias, argumentos basados en falsas primicias y la utilización de pasajes bíblicos en malas traducciones.  Nuevamente, todo se veía tan intelectual y superficialmente lógico en este articulo en particular, y se podría decir que aunque tenía cierta curiosidad para seguir leyendo, como también sucede muy a menudo, fue mi reloj el que dio el veredicto final, pues tenía otras cosas más importantes que hacer en ese momento.

El origen del concepto trinitario y los santos de la Iglesia Católica   

Sin embargo, creo que aquí también sería útil mencionar que en otra oportunidad, cuando conversaba con los últimos Testigos de Jehová que visitaron mi casa, en algún momento de la conversación surgió el tema de la Santa Trinidad, donde mencionaron que este concepto realmente nació en Roma, y que por muchos siglos fuimos “engañados” por aquellos que en la iglesia primitiva consideraron practico (supuestamente por razones proselitistas) reemplazar las varias deidades griegas y romanas por las tres personas de la Santa Trinidad.

Aunque esta parece ser una explicación superficialmente legitima (pues si tiene algo que ver con el comienzo de la adoración o veneración a la Virgen María y a otros santos dentro de la tradición Católica Apostólica Romana), este hecho histórico en particular no tiene nada que ver con el concepto de la Santa Trinidad.2  Desgraciadamente,  mesclar la verdad con la mentira es una de los métodos más eficaces, pero a la vez más anti-cristianos, que sectas seudocristianas han utilizado históricamente para argumentar sus creencias.

Lo que la Biblia si enseña acerca de la Santa Trinidad

Dejando esta última falacia histórica a un lado, debo de aclarar nuevamente que la Biblia si enseña que Dios es Uno, pero que se manifiesta en tres personas divinas: Padre, Hijo, y Espíritu Santo (esta es la parte que muchos no pueden o no quieren entender).

Las tres personas de la Bendita Trinidad existen simultáneamente, y son personas distintas y eternas en un único Dios.  El Dr. Charles Stanley nos explica también que la diferencia está en las funciones, que son separadas, y que es un hecho que no debería degradar nuestra opinión de Dios, ni obligarnos tampoco a ver a la Trinidad como una jerarquía de dioses:

Las tres Personas trabajan en común acuerdo para constituir la Divinidad, un término que se usa para describir la singularidad de Dios por medio de la unidad de la Trinidad”.3

En el website del Ministerio de Apologética e Investigación Cristiana4 también se nos explica que hay aparentemente una subordinación en el concepto con relación al orden pero no en sustancia o esencia:

Podemos ver que el Padre es primero, el Hijo es el segundo y el Espíritu Santo es el tercero. El Padre no es engendrado, pero el Hijo si lo es (Juan 3: 16); el Espíritu Santo procede del Padre (Juan 5: 26), el Padre mandó al Hijo (1 Juan 4: 10), el Hijo y el Padre enviaron al Espíritu Santo (Juan 14: 26;  15: 26). El Padre crea (Isaías 44: 24), el Hijo redime (Gálatas 3: 13) y el Espíritu Santo santifica. (Romanos 15: 16).  Esta subordinación en cuanto al orden no significa que cada uno de los miembros de la Divinidad no es igual o divino.

Esta clarificación es sumamente importante porque algunas sectas seudocristianas mantienen argumentos tales como que si bien es cierto que Dios Padre envió al Hijo (lo cual es verdad), entonces eso quiere decir que Dios es mayor que el Hijo (lo cual no se debe entender literalmente5) y que por consiguiente nosotros debemos de aceptar que el Hijo no es igual a Dios.

Estas sectas a menudo disputan que si seria cierto que Dios Padre y Dios Hijo son iguales, entonces deberían ser iguales en todas las áreas y funciones, pero ellos parecen ignorar el hecho de que Jesucristo voluntariamente vino a la tierra en condición de hombre, humillándose a sí mismo, aunque era “igual” a Dios (Juan 5: 17-18; Juan 10: 32-33; Filipenses 2: 5-6; Tito 2: 13).

El Arrianismo en el Siglo 21 

Esencialmente, casi todas las citas bíblicas que los Testigos de Jehová y otras sectas arrianismas mencionan para probar el argumento de que Jesús supuestamente no es Dios tienen que ver con el hecho indiscutible que hace 2,000 años Jesús se encarno en forma de hombre, es decir, en la forma de un ser humano.  Con el propósito de cumplir su ministerio en la tierra y para poder morir por nuestros pecados, Jesucristo tuvo que renunciar temporalmente a algunos de sus atributos divinos, pero una vez resucitado, el Señor asumió su eterna divinidad.6

Jesús como Ser Humano

Por eso, si bien es cierto que Jesús fue concebido milagrosamente por Dios mismo y que durante su ministerio en la tierra hizo muchas señales, milagros y sanaciones — también es cierto que el Señor tubo un nacimiento normal (Lucas 2: 7); fue circuncidado como cualquier otro niño judío de su tiempo (Lucas 2: 21); tubo legalmente un árbol genealógico compuesto de seres humanos (Mateo 1: 1-16); se desarrollo como cualquier otro hombre normal (Lucas 2: 52); tuvo una familia como todos los demás (Mateo 13: 55); y tenía asimismo todas las características fisiológicas de cualquier otro ser humano como Él: Se cansaba (Juan 4: 6), tenía hambre (Marcos 11: 12) y hasta lloraba (Juan 11: 35).

¿Si Jesús fue hombre entonces eso significa que no pudo ser Dios?

De ninguna manera.   Fue solo un hombre temporalmente y fue en esos momentos que Cristo hizo varias declaraciones concerniente a su estado temporal de ser humano y con respecto al Padre y al Espíritu Santo.  El Señor también oraba al Padre como ejemplo a los demás (Lucas 11 :1-4) y para recobrar las fuerzas espirituales que tanto Él (en esos momentos) como sus discípulos necesitaban (Lucas 22: 40-42 y Juan 17).

Otros argumentos comunes que se hacen en contra la doctrina trinitaria es que simplemente la palabra “Trinidad” no está en la Biblia, pero como nos dicen nuestros amigos del Got Questions Ministries la palabra “abuelo” tampoco existe,7 pero eso no significa Israel era la única nación del mundo en donde no había abuelos.  Por ejemplo, si leen Mateo 1: 2 verán que si Abraham engendró a Isaac y si Isaac engendró a Jacob, entonces es lógico asumir de que Abraham fue el abuelo de Isaac.

Similarmente, si bien es cierto de que en la Biblia no se encuentra específicamente la palabra “Trinidad”, eso no significa que no hayan, en las Santas Escrituras, enseñanzas que testifiquen claramente que hay un solo Dios en tres Personas: Padre, Hijo, y Espíritu Santo.  Todo lo contrario, hay muchos versículos y párrafos que testifican del concepto trinitario, y a continuación mencionare algunas evidencias claras e indiscutibles.

> Continuar con la siguiente página 2.

Si desea citar este artículo (Chicago/Turabian):

Carlos Chapa, "En Defensa de la Santa Trinidad: Cristianismo Histórico (Parte 1)," Cristianismo.CC. Visitado el 23 Julio, 2017, http://cristianismo.cc/mensajes-cristianos/en-defensa-de-la-santa-trinidad-el-cristianismo-historico-1-de-3/.

Notas:

1) La doctrina mormona de la Santa Trinidad, por ejemplo, es fundamentalmente diferente a la doctrina trinitaria de la fe cristiana ortodoxa.  En el website oficial de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se encuentra un artículo titulado “Cómo hallar fortaleza en la unión”, en donde el autor, Élder Erich W. Kopischke, opina acerca de la Santa Trinidad: “Leemos lo siguiente en cuanto a ellos (la Trinidad): ‘Integran la Trinidad tres personajes distintos: Dios el Eterno Padre, su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo [Subrayado por énfasis].’” Si desea aprender más acerca de la doctrina trinitaria de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, ver otro artículo publicado por el Ministerio de Apologética e Investigación Cristiana (MIAPIC) Jehová es Elohim.


2) Si el lector está interesado en aprender más sobre el desarrollo histórico de la doctrina trinitaria, creo que sería más útil leer el artículo “Trinidad”, sección “La Doctrina de la Trinidad en la Historia Temprana de la Iglesia”, escrito por Bill Gordon. También recomiendo un segundo artículo del MIAPC: “Citas Trinitarias Primitivas”.  Por último, ver también una página web titulada “La Opinión del Cristianismo Primitivo sobre algunos Temas Doctrinales”, sección “Confesiones de fe paleocristianas”. Con respecto a este último reporte, sería útil notar que aunque el término “Trinidad” aparentemente no fue empleado tampoco por la iglesia primitiva, se podría afirmar que los primeros cristianos también creían en este concepto sin mencionarlo específicamente por nombre; es decir, creían en un solo Dios en tres personas: Padre, Hijo, y Espíritu Santo.  


3) Charles Stanley, Primer Ciclo: Elementos fundamentales de su fe. Curso C: Cómo saber quién es Dios. Lección 1:  Actualización (Agosto 9th, 2016):  El enlace original fue borrado, así que tenemos otro que hablan del mismo tema: La verdad acerca de la Trinidad.   

4) “¿Qué es la Trinidad?”.


5) De hecho que esto es lo que Jesús dijo en Juan 14: 28 (que el Padre era mayor que el Hijo), pero esto se debe entender dentro del contexto del Capítulo 14 de San Juan.  El Señor Jesús, estando en la tierra, era en esos momentos un ser humano quien estaba a punto de regresar a Dios Padre, quien mora en los cielos.  Jesús siendo igual a Dios, se humillo a si mismo tomando la forma de hombre y actuando inclusive como un siervo o esclavo (Juan 13: 5).  En otras palabras, estas dos citas centrales acerca de Jesús, Juan 14: 28 y Filipenses 2: 6 (donde dice también que Jesús es igual a Dios), no se están contradiciendo.  Las Sagradas Escrituras no se pueden contradecir.  Todo es cuestión de entender las cosas de acuerdo al contexto del pasaje.


6) Hablando específicamente de Marcos 13: 32, el teólogo y pastor John MacArthur nos habla más acerca de la naturaleza divina y humana de Jesús:   “Cuando Él [Jesús] se hizo hombre, Él voluntariamente restringió el uso de algunos atributos divinos… Tal fue el caso en cuanto con respecto al conocimiento de la fecha y hora de su [segunda] llegada.  Después que fue resucitado, Jesús reasumió su divino conocimiento totalmente (comparar Mateo 28:18; Hechos 1:7).”

John MacArthur (en el inglés original): “When He [Jesus] became a man, He voluntarily restricted the use of certain divine attributes… Such was the case regarding the knowledge of the date and time of His return. After He was resurrected, Jesus resumed His full divine knowledge (cf. Matt. 28: 18; Acts 1:7)” (The MacArthur Study Bible [Nashville: Thomas Nelson 1997], 1493).


7) “¿Qué enseña la Biblia acerca de la Trinidad?”. Allí (entre otras cosas) dice que: “…No hay nada de malo con usar el término ‘Trinidad’, aún cuando la palabra no se encuentra en la Biblia. Es más corto utilizar la palabra ‘Trinidad’ que decir ‘3 personas coexistentes, coeternas que conforman un Dios’.  Si esto representa un problema para usted, considere esto: la palabra abuelo tampoco es utilizada en la Biblia.  Abraham fue el abuelo de Jacob.  De manera que, no se obsesione con el término mismo ‘Trinidad’. Lo que en realidad debe importar, es que el concepto REPRESENTADO por la palabra ‘Trinidad’ existe en la Escritura.”

 

En Defensa de la Santa Trinidad: Antiguo Testamento (Parte 2)

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Seguimos con la segunda parte de nuestra serie de ensayos sobre la Santa Trinidad.  Como mencionaba anteriormente, en la Biblia si podemos encontrar evidencias que demuestran el concepto trinitario, y realmente no necesitamos investigar muy a fondo las Santas Escrituras para encontrar tales pruebas.  Ya desde el mismo comienzo de la Biblia, en Génesis 1: 1, encontramos que Moisés utiliza el nombre plural de Dios: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Aquí, en este versículo, la palabra hebrea equivalente a Dios es Elohim(אלהים o ‘ĕlohı̂̂ym)1, en la forma plural אל El o אלה Eloah, la cual ha sido tradicionalmente interpretada como la pluralidad de la condición divina del mismo Dios.2     

Génesis 1: 1 no es la única cita en las Santas Escrituras hebreas que describe a nuestro Dios en una forma plural.  De acuerdo al teólogo Albert Barnes del Siglo XIX, esta palabra en plural se encuentra en la Biblia unas tres mil veces, mientras que su equivalente en singular solo cincuenta y site veces.3

¿Es todo esto una contradicción? ¿Quiere decir esto que en realidad habían varios Dioses y no solo Uno? ¿Podría ser el caso que quizás haya inclusive solo dos Dioses?

De ninguna manera.  Regresando a un tema tan complejo como el hebreo original del Antiguo Testamento, estos conceptos (en mi humilde opinión) nadie los explica mejor que los autores del Ministerio GotQuestions.org:4

“Es provechoso el conocimiento del idioma Hebreo, para el mejor entendimiento de los pasajes del Antiguo Testamento. En Génesis 1:1, se utiliza el nombre plural “Elohim”. En Génesis 1:26; 3:22; 11:7 y en Isaías 6:8, se usa el pronombre plural para “nosotros”. Sin duda, “Elohim” y “Nosotros” se refieren a más de dos. En el idioma Español tenemos dos formas, singular y plural. En el idioma Hebreo tenemos tres formas: singular, doble y plural. Doble es SOLAMENTE para dos. En hebreo, la forma doble es utilizada para cosas que vienen en pares como los ojos, orejas y manos. La palabra “Elohim” y el pronombre “nosotros” son formas plurales – definitivamente más que dos – y deben estarse refiriendo a tres o más (Padre, Hijo, y Espíritu Santo).”

Entonces, aunque nuestro argumento sobre la pluralidad de “Dios” en Génesis 1: 1 podría parecer a algunos algo un poquito difícil de aceptar, sobre todo porque en todas las traducciones (por lo menos en todas las traducciones que yo personalmente he revisado en inglés y en español) sencillamente aparece la palabra “Dios” y no “Dioses”.  Me imagino que los antiguos traductores del Antiguo Testamento no querían dar la impresión de el cristianismo bíblico era una religión politeísta.

Sin embargo, en el Génesis 1:26 de Reina-Valera 1960, como también en muchas otras versiones, si aparece en la forma plural imperativa de la primera persona del verbo hacer (“hagamos”) y también la forma  plural nominativa de la primera persona (“nuestra”):

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. [Palabras subrayadas por énfasis]”.

Nuevamente, de acuerdo al teólogo Barnes (mencionado anteriormente), hay aproximadamente unos tres mil casos en que la palabra hebrea equivalente a Dios (Elohim) aparece en su forma plural en el Antiguo Testamento, y por supuesto creo que sería completamente innecesario mencionar todos estos casos en este pequeño ensayo.

> Continuar con la última página 3.

Si desea citar este artículo (Chicago/Turabian):

Carlos Chapa, "En Defensa de la Santa Trinidad: Antiguo Testamento (Parte 2)," Cristianismo.CC. Visitado el 23 Julio, 2017, http://cristianismo.cc/mensajes-cristianos/en-defensa-de-la-santa-trinidad-el-antiguo-testamento-2-de-3/.

 

Notas:

1) No creo que hay forma simple de explicar la gramática de un idioma tan complejo como el hebreo, pero aquí quisiera solamente mencionar que de acuerdo a Wikipedia la palabra Elohim (אֱלהִים) es gramaticalmente un sustantivo singular o plural dependiendo de los verbos y adjetivos que lo acompañan.  En otras palabras, Elohim es plural si lo acompañan verbos y adjetivos plurales, y similarmente esta palabra es también singular si va a acompañada de verbos y adjetivos singulares.  El hecho que la Biblia utiliza estas dos formas para describir a un solo Dios, pero a la vez un Dios en plural, denota claramente la veracidad de la doctrina trinitaria <http://en.wikipedia.org/wiki/Elohim>.


2) Adam Clarke (en el inglés original): “The original word אלהים Elohim, God, is certainly the plural form of אל El, or אלה Eloah, and has long been supposed, by the most eminently learned and pious men, to imply a plurality of Persons in the Divine nature.  As this plurality appears in so many parts of the sacred writings to be confined to three Persons, hence the doctrine of the Trinity, which has formed a part of the creed of all those who have been deemed sound in the faith, from the earliest ages of Christianity.” “Genesis 1: 1: Clarke’s Commentary on the Bible.” (Enlace actualizado en Agosto 9th, 2016).


3) También más adelante (en el website Internet Sacred Text Archive), Albert Barnes (en el inglés original) dice: “אלהים ‘ĕlohı̂̂ym, ‘God.’ The noun אלוה ‘elôah or אלה ‘eloah is found in the Hebrew Scriptures fifty-seven times in the singular (of which two are in Deuteronomy, and forty-one in the book of Job), and about three thousand times in the plural, of which seventeen are in Job.” (“Genesis 1: 1: Barnes’ Notes on the Bible.”) (Enlace actualizado en Agosto 9th, 2016).


4) ¿Qué enseña la Biblia acerca de la Trinidad?  Ver también “¿Qué es la Trinidad?” 

 

En Defensa de la Santa Trinidad: Nuevo Testamento (Parte 3)

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Continuamos con nuestra serie de ensayos sobre la Santa Trinidad.  Como muchos de Uds. sabrán, el concepto de la Santa Trinidad no se encuentra limitado en las Escrituras Hebreas.  Estas evidencias también se encuentran ampliamente en el Nuevo Testamento con la venida de Jesús de Nazaret: el “Dios con Nosotros” del Antiguo Testamento (Mateo 1:20-23).

El bautismo del Señor Jesús

Ya desde el mismo comienzo del ministerio de nuestro Señor Jesucristo, durante su bautizo en el rio Jordán, por ejemplo, San Marcos nos relata como Juan el Bautista vio que el Espíritu de Dios descendió sobre el Hijo (en la forma de una paloma) y que después se escuchó la voz de Dios Padre “Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia” (Marcos 1:9-11).

Entonces, en el acontecimiento que teóricamente se podría decir marco el comienzo del ministerio de Jesús en la tierra, su bautizo, las tres Personas de la Bendita Trinidad estaban ya allí presentes: En aquella tarde Dios Padre ungió al Hijo con el bendito Espíritu Santo.

La Gran Comisión

Otro relato importantísimo con respecto a la doctrina trinitaria se encuentra también en la conclusión del Evangelio Según San Mateo.  Allí se relata el último y quizás el más importante mandato que el Señor Jesús dio a sus discípulos sobre el evangelismo; es decir, de ir a predicar a todas las naciones del mundo.  Esto fue un mandamiento que (dicho sea de paso) el Señor mandó no solo a sus once discípulos que estaban allí presentes en ese momento, sino también a todos los que iban a ser sus discípulos a través de los siglos (ver mejor todo Mateo 28: 16-20 en contexto):

Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

Aparte de la clara declaración trinitaria (“bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”), creo que también podemos sacar de aquí un par de lecciones adicionales acerca de la naturaleza divina de nuestro Señor Jesucristo.

Jesucristo resucitara y juzgara a toda la humanidad

Primero noten que Cristo dijo “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (versículo 18), la cual es evidentemente una declaración muy fuerte de por sí, pues testifica de su autoridad divina en todo el universo.  El Señor también ya antes les había dicho a los apóstoles que Él no solo iba a resucitar a todos los muertos del mundo, sino que también Jesús iba a juzgar a toda la humanidad; esto incluiría a todos los hombres, mujeres y niños de todos los tiempos, de todas las naciones del mundo (Juan 5: 19-29).

La Omnipresencia de Jesús

Además, noten también que cuando el Señor dijo que “…he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (regresando a Mateo 28:20), Jesús uso el tiempo presente en “estoy con vosotros.” En otras palabras, Jesús indicaba claramente que aunque Él se fue físicamente a los cielos, el Señor nunca abandono a sus discípulos espiritualmente.   El Señor siempre permaneció espiritualmente en la tierra, morando en el corazón de cada creyente, aun después de que el Señor Jesús subió al cielo en carne y huesos.

De una forma análoga, cuando Cristo vino del cielo y tomo la forma de hombre, Él nunca dejo de estar en el cielo en Espíritu, debido a su Omnipresencia.  Evidencias de esta última declaración tan impresionante la encontramos en la noche en que el Señor se reunió con Nicodemo.  Allí Cristo le expuso a este líder fariseo otra de las doctrinas esenciales en el cristianismo histórico: La necesidad de nacer de nuevo.

Durante ese pequeño discurso (leer también Jesús y Nicodemo), el Señor también le dijo que “Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo” (Juan 3: 13).  Lo importante aquí es notar el tiempo presente de la frase “…que está en el cielo.”  No que “estuvo” en el cielo sino que “está” en el cielo, aun en los tiempos que Jesús estaba aquí físicamente en la tierra, como fue el caso de esa oportunidad cuando este señor fariseo vino a buscar a Jesús de noche.

En otras palabras, cuando el Señor bajo del cielo, Él permaneció espiritualmente en el cielo; y después de su resurrección, cuando Jesús regreso al cielo, Él también permaneció espiritualmente en el corazón de cada creyente (por medio del Espíritu Santo después del día de Pentecostés de Hechos 2).  Inclusive antes de la venida física de Jesucristo a la tierra, San Pedro mismo nos dice que el “Espíritu de Cristo” ya había inspirado a muchos profetas del Antiguo Testamento a escribir sobre Jesús (1 Pedro 1:11).  Estos hechos testifican que aunque el Señor tubo limitaciones físicas al hacerse hombre (estando en un solo lugar cuando estuvo en carne y huesos), espiritualmente Jesús también es Omnipresente, cualidad que se atribuye solo a Dios.

Otras evidencias de su Omnipresencia la podemos encontrar en Juan 1: 48 donde el Señor Jesús vio a Natanael debajo de la higuera a pesar de no haber estado físicamente allí en ese momento.  Aunque algunos podrían pensar de que Jesús si estuvo allí presente, eso no explicaría el hecho de que Natanael se asombro de tal forma de que exclamo: “Rabí, tú eres el Hijo de Dios” (versículo 49).

Los ángeles adoran al tres veces Santo

Podemos también mencionar el conocimiento intrínseco de los ángeles de Dios a su Creador, seres que se referían a Dios no solo como tres Personas, sino también como un solo Señor a la vez.

Primero (regresando por un momento al Antiguo Testamento), vemos a los serafines de seis alas que exclaman: “Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos” (Isaías 6: 3).  Esta misma escena se repite también en el Nuevo Testamento, en donde aparentemente estos mismos seres con seis alas y muchos ojos también alaban al Señor nuevamente y de la misma manera: “Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso” (Apocalipsis 4:8).  En estos dos casos últimos casos, estos ángeles alaban al Señor llamándolo tres veces santo, y después se refieren a Él como un solo Dios (primero como “Jehová de los ejércitos” y después como “Señor Dios Todopoderoso”).

La Santa Trinidad en la salutación final de San Pablo

Hay también otros pasajes en el Nuevo Testamento en donde se testifica indirectamente de la Santa Trinidad.  En 2 Corintios 13:14, por ejemplo, San Pablo escribe en su salutación final: “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.”  Aquí San Pablo habla también del amor de Dios padre, quien manda a su Hijo Unigénito para salvarnos por medio de la gracia y consolarnos por medio de la comunión y consolación del bendito Espíritu de Dios. Son todas diferentes funciones, pero Dios siempre es el mismo.

La Santa Trinidad después de la Resurrección de Cristo

Similarmente en Juan 15:26, cuando Cristo estaba instruyendo a sus discípulos a lo que iba a pasar después de su gloriosa muerte, el Señor Jesús menciona:

“Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí” [subrayado por énfasis].

De estas palabras también aprendemos que el Espíritu Santo procede del Padre y que eventualmente sería enviado por el Hijo para dar testimonio de las cosas que Jesús nos enseñó cuando estuvo en la tierra.

El Espíritu Santo como un “Él”

Este último versículo también nos va a servir para introducir a otro tópico importante dentro del contexto de la doctrina de la Santísima Trinidad: La Persona del bendito Espíritu de Dios, llamado también en el Nuevo Testamento el Espíritu Santo o el Consolador.

Yo creo que cualquier persona sincera que lea Juan  15: 26 se daría cuenta de que el Señor Jesús se está refiriendo al Espíritu Santo como una Persona (un “él” que en el castellano moderno se escribe como “Él”), pues es en verdad el Espíritu Santo es también Dios, la tercera Persona de la Santa Trinidad.

Ejemplo de secta que degrada a la Persona del Espíritu Santo: Los Testigos de Jehová

Sin embargo, siempre van a ver aquellos que van a tratar de desafiar este concepto convencional dentro de lo que es el cristianismo histórico para tratar de poner el peligro de la fe, si fuera posible, aun de los escogidos.  Por eso, nuestro estudio de la doctrina trinitaria seria incompleta si esta no incluye cierta evaluación básica de por lo menos uno de los dogmas alternativos que ha tratado de encontrar una explicación disyuntiva a lo que Dios ha establecido claramente acerca de su propia persona.

Creo que cuando hablamos de dogmas opositoras a la doctrina trinitaria, lo primero que se nos viene a la mente a la mayoría de nosotros son los Testigos de Jehová, quienes llaman al Espíritu Santo algo así como un tipo de fuerza o energía que emana de Dios:

“…el espíritu santo es la fuerza active de Dios.  No es una persona sino una fuerza poderosa que Dios hace emanar de Él mismo para lograr su santo propósito.”1

Primero noten la falta de reverencia al llamar al bendito Espíritu de Dios solo un “espíritu santo” (con letras minúsculas) precisamente porque para los Testigos, el Espíritu Santo no es una Persona, es decir, no es Dios, sino que para ellos es solo una fuerza o una energía (tal como el viento, la electricidad, o a energía nuclear).

Para defender su doctrina, los Testigos arguyen de que el Espíritu Santo es más bien una “personificación” de Dios2 y típicamente mencionan algunas citas bíblicas tales como Lucas 7:35, en donde dice que la sabiduría tiene hijos; Génesis 4:10, donde dice que la sangre clama; o Romanos 7:11, en donde dice que el pecado mata.

Sin embargo, estos son conceptos abstractos que los autores de las Sagradas Escrituras sabían que no iban a confundir a los lectores en tiempos bíblicos.  No obstante, en términos de literatura moderna, nosotros estamos menos acostumbrados a leer personificaciones de ideas o conceptos abstractos, un hecho que los Testigos perspicazmente han utilizado para construir doctrinas perversas.

La Biblia habla claramente del Espíritu Santo como Persona y como Dios

Sin embargo, aun en nuestros días podemos notar que cuando en la Biblia se habla del Espíritu Santo, se refiere o habla claramente de una Persona Divina, es decir de Dios mismo, la Tercera Persona en la Santa Trinidad.  Las citas bíblicas son innumerables, pero déjenme por favor mencionar solo algunos versículos para ilustrar este hecho que era prácticamente indisputable por muchos siglos.

En Hechos 5: 3-5, por ejemplo, se menciona la triste historia cuando Ananías trato de engañar a San Pedro substraendo dinero de una casa que Ananías había vendido por voluntad propia:

3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?

4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.

5 Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron.

Aquí vemos primero que Ananías trato de mentir al Espíritu Santo (versículo 3) y sin embargo después leemos que había mentido Dios mismo (versículo 4).  Estos versículos demuestran claramente que el Espíritu Santo es Dios.  Así de simple.  No hay necesidad de darle vueltas al asunto o de buscar respuestas filosóficas o esotéricas a un texto que realmente no presenta inherentemente ningún desafío de interpretación, al menos que uno realmente quiera mal interpretar el pasaje a propósito.

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo: Todos a la vez moran en corazón del creyente

Podemos regresar también al Capítulo 14 de San Juan por un momento para encontrar más evidencias acerca de la persona y divinidad del bendito Espíritu Santo.   Para esto (y como siempre) sugiero leer todo el Capitulo 14 en contexto (dicho sea de paso este es unos de los capítulos más hermosos de la Biblia).  Sin embargo, por motivos de simplicidad, solamente voy a mencionar los versículos más relevantes para demostrar que el Espíritu Santo es una Persona, y que a la vez, es también Dios.

Recordemos entonces lo que el Señor Jesucristo dijo en aquella oportunidad:

16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:

17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros….

22 Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo?

23 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él….

26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

Creo que en este caso también, las palabras de Jesús son bastante claras y evidentes.  El Señor dice primero en el versículo 17 que el Espíritu Santo “mora con vosotros” y que “estará en vosotros”  (es decir en el corazón de todos los discípulos de Cristo), y después Jesucristo añade que Él mismo y el Padre moraran en aquel que guarda la palabra de Dios (versículo 23).

Creo que el veredicto está bastante claro en los oídos de aquel que sinceramente y con la ayuda de Dios quiere entender.

¿Cómo es eso de que el Padre, Jesús, y el Consolador moraran todos juntos en el corazón del creyente?  Porque el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son un solo Dios que a la vez se manifiesta en tres personas distintas.  El Padre manda al Espíritu Santo en el nombre de Jesús para consolar al creyente.

Más evidencias bíblicas acerca de la Trinidad

Realmente no creo que necesitemos más versículos o pasajes bíblicos para darnos cuenta de que el Espíritu Santo es una persona divina, y que mora junto con el Padre y el Hijo, y que es consecuentemente también Dios.  Pero en caso de que el lector no está plenamente convencido y sobre todo convertido (lo más certero es que esto se deba a su conexión con alguna de estas sectas que niegan la doctrina trinitaria), he incluido al final de este ensayo algunos versículos adicionales que le permitirán ver por sí mismo (o por misma) que el Espíritu Santo no puede ser ninguna fuerza o energía.3

También he añadido un enlace a otro ensayo del pastor bautista Pablo Santomauro en donde él también explica muy claramente porque el Espíritu Santo no puede ser simplemente la fuerza activa de Dios.  Las razones son también muy lógicas: Una “fuerza” no puede tener los tres atributos primarios de la personalidad que son la mente, la voluntad y las emociones.4  

Realmente hay mucho material en el Internet que habla sobre el Espíritu Santo y la Santa Trinidad, pero no todo lo que parece ser cristiano es realmente cristiano (como dice ese antiguo proverbio “no todo lo que brilla es oro”), y por eso es necesario recordar que el mismo Espíritu Santo que inspiro a todos los autores de la Biblia nos advirtió también que en los tiempos finales habrán muchos falsos profetas que trataran de engañar aun si fuese posible a los escogidos (Mateo 24: 24).

Guardando reverencia y respeto al Espíritu Santo

Por último, uno siempre tiene que tener cuidado cuando uno habla de Dios.  Puede ser que quizás por ignorancia, al sacar conclusiones preliminares propias o (como acontece mucho más a menudo) al aceptar las opiniones de otras sectas o religiones, uno podría estar degradando la persona de Dios mismo.

Acordémonos que fue Jesucristo mismo el que dijo que el pecado imperdonable era el blasfemar contra el Espíritu Santo (Marcos 3:22-30). Aunque este pasaje bíblico presenta sus propios desafíos de interpretación (y analizarlo aquí nos obligaría a salirnos del tópico principal5), lo que uno debe siempre de recordar es que a Dios uno siempre tiene que tenerle reverencia y respeto.

Sé que esta última declaración le podría parecer innecesaria (para todo aquel que se profese ser un seguidor de Cristo), pero creo que es tan importante que se merece correr ese riesgo.

Dios es el Creador del Universo y nosotros nos tenemos que acordar siempre que somos solo polvo.  Dios no solo es el Omnipotente, el Omnisciente y el Omnipresente, es también un Dios de amor que se preocupa en Ud. personalmente, y que le sigue intensamente todas las acciones de su vida, y quien no titubeó en ningún momento mandar a su propio Hijo Único para que por medio de su muerte, al creen en Jesús, nosotros podamos encontrar la salvación (Juan 3: 16).

Pensamientos finales y conclusión

El misterio de la Santa Trinidad es uno de los dogmas más esenciales dentro de la fe cristiana.  Aunque es un término que no se encuentra específicamente en las Santas Escrituras, toda la Biblia habla y testifica de un solo Dios que se manifiesta en tres personas esencialmente iguales; es decir, iguales en esencia pero diferentes en función: Padre, Hijo, y Espíritu Santo.  No creo que es un concepto perfecto porque la mente humana es demasiado imperfecta como para comprender todos los misterios eternos de un Dios Omnipotente, pero aun así, soy de la opinión que el concepto trinitario es sin embargo el concepto más claro que nosotros como seres humanos podemos lograr a comprender con nuestro limitado entendimiento.

Pienso también que como seres humanos, nosotros tenemos que comprender y sobre todo tenemos que aceptar nuestras limitaciones y no tratar de ir más allá de lo que Dios ha escogido mostrarnos (especialmente no ir a fuentes extra bíblicas para encontrar información no revelada).  Recordemos que San Pablo mismo, a pesar de haber estado en el tercer Cielo (2 Corintios 12:2), él mismo nos dijo con toda humildad de que en parte conocemos y en parte testificamos (1 Corintios 13: 9).  Recordemos que las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios, más las reveladas son para los creyentes, para que sirvamos siempre al Único y Verdadero Dios: Jehová de los Ejércitos (Deuteronomio 29:29).

Por último, el misterio de la Santa Trinidad seguirá siendo un gran misterio de amor de Dios para con nosotros, humanos imperfectos y con poder de razonamiento limitado, seres imperfectos que a pesar de ser pecadores, Dios mismo se encarno en forma de hombre para darnos la salvación eterna, y en este mundo la consolación del Espíritu de Verdad.  Creo entonces que por el momento será un misterio para nosotros porque en este mundo nunca vamos a tener un conocimiento total.  En parte conocemos y en parte testificamos, más cuando venga lo perfecto lo que es en parte se acabara:

E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad:

Dios [Padre] fue manifestado en carne [Hijo], justificado en Espíritu [el Espíritu Santo]…” (1 Timoteo 3: 16)

Amén.

Si desea citar este artículo (Chicago/Turabian):

Carlos Chapa, "En Defensa de la Santa Trinidad: Nuevo Testamento (Parte 3)," Cristianismo.CC. Visitado el 23 Julio, 2017, http://cristianismo.cc/mensajes-cristianos/en-defensa-de-la-santa-trinidad-el-nuevo-testamento-3-de-3/.

Notas:

1) Razonamiento de las Escrituras (Reasoning from the Scriptures [New York: 1985], 85), libro publicado por la organización Watch Tower de los Testigos de Jehová (en el inglés original): “…the holy spirit is the active force of God. It is not a person but is a powerful force that God causes to emanate from himself to accomplish his holy will”.


2) Ibid., 85.


3) Como siempre, recomiendo leer todas las citas bíblicas que yo u otros mencionan en contexto.  Sé que esta parece ser una tarea monumental, y lo es, pero es sin embargo es también necesaria.  La lista que presento a continuación demuestra que el Espíritu Santo es una persona divina, la tercera en la Santa Trinidad.  Esta lista no pretende ser en ningún momento exhaustiva, pero si más bien podría ser el comienzo de un largo recorrido en busca de la verdad:

El Espíritu Santo da testimonio (Juan 15: 26 y Romanos 8: 16); el Espíritu Santo guía a la Verdad (Juan 16: 13); el Espíritu Santo glorifica (Juan 16: 14); el Espíritu Santo dirige la evangelización (Hechos 16:6); el Espíritu Santo intercede (Romanos 8:26-27); el Espíritu Santo envía (Hechos 13:4); el Espíritu Santo toma decisiones en el seno de la Iglesia (Hechos 15:28 y Hechos 20:28); el Espíritu Santo provoca profecía (Hechos 11:27-28 y Hechos 21:11); el Espíritu Santo ordena (Hechos 11: 12 y Hechos 13:2); el Espíritu Santo da dones (1 Corintios 12:11); el Espíritu Santo revela (Lucas 2:26); y por último el Espíritu Santo habla frases enteras (Hechos 8: 29). 


4) Pablo Santomauro, “¿Es el Espíritu Santo una Persona?”  Enlace actualizado en Agosto 9th, 2016.


5) Si Ud. está interesado en aprender más acerca de la interpretación tradicional de este último pasaje en particular, podría leer quizás una de las interpretaciones más aceptadas (dentro de la fe cristiano evangélica) en el website del Ministerio GotQuestions.org: ¿Cuál es la blasfemia contra el Espíritu Santo?

In verdediging van die Heilige Drie-eenheid: Nuwe Testament (Deel 3)

Nota: Hierdie is ‘n masjien vertaling van die Spaanse.  Ek hoop jy sal hierdie opstel nuttig vind.  God seën jou.

Ons gaan voort om ons reeks opstelle oor die Heilige Drie-eenheid. Soos baie van julle. Julle weet, die konsep van die Heilige Drie-eenheid is nie beperk in die Hebreeuse Geskrifte. Hierdie bewyse is ook wyd in die Nuwe Testament met die koms van Jesus van Nasaret: die “God met ons” in die Ou Testament ( Matteus 1: 20-23 ).

Die doop van Jesus

Reg van die begin van die bediening van ons Here Jesus Christus tydens sy doop in die Jordaan-rivier, byvoorbeeld, San Marcos vertel hoe Johannes die Doper het die Gees van God neerdaal op die Seun (in die vorm van ‘n duif) en wat na God die stem Vader se gehoor “u is my geliefde Seun; Ek ook hulle goedkeuring skenk jy” ( Markus 1: 9-11 ).

Dan, in die geval dat teoreties kon sê was die begin van Jesus se bediening op aarde, sy doop, die drie Persone van die Heilige Drie-eenheid was reeds teenwoordig is daar: In die middag gesalf God die Vader die Seun met die geseënde Heilige Gees.

Die Groot Opdrag

Nog ‘n belangrike storie oor die Trinitariese leer word ook in die sluiting van die Evangelie volgens na Matthew. Daar die laaste en miskien belangrikste mandaat dat Jesus het sy dissipels oor evangelisasie is verwante; dws gaan preek vir al die nasies van die wêreld. Dit was ‘n bevel dat (deur die manier) die Here nie net gestuur na sy elf dissipels wat by daardie tyd was nie, maar ook aan almal wat sy dissipels sou wees deur die eeue (sien die beste al Matthew 28 : 16-20 in konteks):

Alle mag is aan my gegee is in die hemel en op aarde. Gaan dan heen, maak dissipels van al die nasies, en doop hulle in die Naam van die Vader en van die Seun en van die Heilige Gees; en leer hulle om alles wat ek het beveel jy ; en kyk , Ek is met julle al die dae tot aan die voleinding van die wêreld.

Afgesien van die duidelike trinitariese verklaring ( ” doop hulle in die Naam van die Vader en van die Seun en van die Heilige Gees “), ek dink ons kan kry uit hier ‘n paar ekstra lesse oor die Goddelike natuur van onse Here Jesus Christus.

Jesus Christus op te wek en te oordeel die hele mensdom

Eerste kennis dat Christus gesê , ” alle mag is aan my gegee in die hemel en op die aarde ” (vers 18), wat natuurlik ‘n baie sterk stelling op sigself, soos getuig van sy Goddelike gesag regdeur die heelal. Die Here het ook vroeër aan die apostels wat Hy nie net gaan om te wek al die dooies in die wêreld nie, maar ook Jesus sou oordeel alle mense; hierdie sal insluit alle mans, vroue en kinders van alle ouderdomme, van al die nasies van die wêreld (Joh 5: 19-29).

Die alomteenwoordigheid van Jesus

In Daarbenewens het ook daarop dat wanneer die Here het gesê: ” … kyk , Ek is met julle al die dae tot aan die voleinding van die wêreld ” (terugkeer na Matthew 28:20), gebruik Jesus hierdie op “tyd Ek is met julle. “Met ander woorde, Jesus het duidelik aangedui dat hoewel hy fisies was in die hemel, die Here sal nooit sy dissipels geestelik te laat vaar. Die Here altyd gebly geestelik op aarde is, wat woon in die hart van elke gelowige, selfs nadat die Here Jesus na die hemel opgevaar in vlees en bene.

In ‘n soortgelyke manier, wanneer Christus kom uit die hemel en het die vorm van ‘n mens, het Hy opgehou nooit wat in die hemel in die gees, as gevolg van sy alomteenwoordigheid. Bewyse van hierdie laaste stelling vind ons so indrukwekkend in die nag wanneer die Here het met Nikodemus. Daar Christus blootgestel hom tot hierdie Fariseër ander noodsaaklike leerstellings van die Christendom in die historiese leier: Die behoefte om wedergebore te word.

Gedurende daardie kort toespraak (sien ook Jesus en Nikodemus), die Here het ook gesê dat “niemand het opgevaar in die hemel nie, behalwe Hy wat uit die hemel neergedaal; die Seun van die mens wat in die hemel is” (Johannes 3: 13). Die belangrikste ding hier is om die teenwoordige tyd van die frase daarop “… dit is in die hemel.”  Nie dat “was” in die hemel, maar “is” in die hemel, selfs in die tye dat Jesus fisies hier op aarde, gelang van die geval van die geleentheid was toe mnr Fariseër gekom vir Jesus in die nag.

Met ander woorde, wanneer die Here kom uit die hemel, het Hy geestelik in die hemel; en na sy opstanding, wanneer Jesus terug na die hemel, Hy het ook geestelik in die hart van elke gelowige (deur die Heilige Gees na Pinkster in Handelinge 2). Selfs voor fisiese koms van Jesus Christus na die aarde, St Peter homself sê vir ons dat die “Gees van Christus” reeds geïnspireer baie Ou Testamentiese profete om te skryf oor Jesus (1 Petrus 1:11). Hierdie feite getuig dat hoewel die Here buis fisiese besig man (wat op een plek toe hy in vlees en bene was) beperkings, geestelik Jesus is alomteenwoordig, ‘n gehalte dat alleen word toegeskryf aan God.

Ander bewyse van sy alomteenwoordigheid kan word gevind in Johannes 1: 48 waar die Here Jesus sien Natánael onder die vyeboom al is hulle nie fisies daar op daardie stadium was. Alhoewel sommige mag dalk dink dat as Jesus daar teenwoordig was, wat sou dit nie verduidelik die feit dat Nataniël was verbaas, sodat hy uitgeroep: ” Rabbi, U is die Seun van God ” (vers 49).

Die engele aanbid die drie maal Heilige

Ons kan ook praat van die intrinsieke kennis van die engele van God hul Skepper wesens wat nie net as drie persone verwys na God nie, maar ook as ‘n enige Here in ‘n keer.

Eerste (terugkeer vir ‘n oomblik om die Ou Testament), sien ons die ses – gevleuelde serafs uitroep: ” Heilig, heilig, heilig is die Here van die leërskare ” (Jesaja 6: 3). Dieselfde toneel word herhaal in die Nuwe Testament, waar blykbaar hierdie selfde mense met ses vlerke en baie oë ook die Here weer loof en op dieselfde manier: “Heilig, heilig, heilig is die Here God, die Almagtige” (Openbaring 4: 8). In die laaste twee gevalle gevalle, is hierdie engele loof die Here hom roep drie maal heilig, en dan verwys na hom as ‘n God (eers as “Here van die leërskare” en dan as “Here God, die Almagtige”).

Die Heilige Drie-eenheid in die finale groet van San Pablo

Daar is ander gedeeltes in die Nuwe Testament waar dit indirek getuig van die Heilige Drie-eenheid. In 2 Kor 13:14 , byvoorbeeld, St Paulus skryf in sy laaste groet: “Die genade van die Here Jesus Christus, die liefde van God en die gemeenskap van die Heilige Gees bly by u almal. Amen.”  Hier praat Paulus ook van die liefde van God die Vader, wat sy enigste Seun te red gestuur ons deur die genade en troos deur die nagmaal en vertroosting van die geseënde Gees van God. Hulle is almal verskillende funksies, maar God is altyd dieselfde.

Holy Trinity ná die opstanding van Christus

Net so in Johannes 15:26 , wanneer Jesus het sy dissipels geleer wat sou gebeur na sy heerlike dood, Jesus genoem:

“Maar as die Trooster is gekom het wat Ek sal julle van die Vader, die Gees van die waarheid wat van die Vader uitgaan stuur, Hy sal van My getuig” [klem klem].

Van hierdie woorde ook leer ons dat die Heilige Gees van die Vader en sal uiteindelik deur die Seun gestuur om te getuig van die dinge wat Jesus ons geleer het toe hy op aarde was.

Die Heilige Gees as “Hom”

Die laaste vers ons sal ook dien om nog ‘n belangrike onderwerp in te voer binne die konteks van die leer van die Heilige Drie-eenheid: Die Persoon van die geseënde Gees van God, ook bekend as die Nuwe Testament die Heilige Gees of Trooster.

Ek dink enige eerlike persoon om te lees Johannes 15: 26 sou besef dat die Here Jesus verwys na die Heilige Gees as ‘n Persoon ( ‘n “hy” in die moderne Castiliaans word geskryf as “Hy”), is dit in waarheid die Heilige Gees is God, die derde Persoon van die Heilige Drie-eenheid.

Voorbeeld sekte wat die Persoon van die Heilige Gees afbreek: Jehovah se Getuies

Hulle sal egter altyd sien wat sal probeer om hierdie konvensionele konsep binne wat die historiese uitdaging om te probeer om die gevaar van die Christelike geloof te sit, indien moontlik, selfs die uitverkorenes. Daarom sal ons studie van die Trinitariese leer onvolledig wees indien dit nie ‘n paar basiese evaluering van ten minste een van die alternatiewe dogmas wat probeer om ‘n nadeel wat God vasgestel oor sy eie persoon verduideliking vind insluit.

Ek dink as ons praat oor opponerende dogmas om die Trinitariese leer, die eerste ding wat ons gekom het om die meeste van ons omgee is Jehovah se Getuies, wat die Heilige Gees iets soos ‘n soort van krag of energie wat spruit uit God roep :

“… Die Heilige Gees is God se aktiewe krag. Dit is nie ‘n persoon nie, maar ‘n kragtige werking wat God veroorsaak te spruit uit homself aan sy heilige doel te bereik. ” 1

Eerste kennisgewing die gebrek aan eerbied deur die roeping van die geseënde Gees van God net ‘n “heilige gees” (met kleinletters) juis omdat die Getuies, die Heilige Gees is nie ‘n persoon, dit is, nie God nie, maar vir hulle is net ‘n krag of energie (soos wind, elektrisiteit, of kernkrag).

Om sy leer te verdedig, die Getuies argumenteer dat die Heilige Gees is eerder ‘n “verpersoonliking” van God 2 en tipies noem ‘n paar Bybelse aanhalings soos Lukas 7:35 , waar dit sê dat die wysheid die kinders; Genesis 4:10 , wat sê dat die bloed roep; of Romeine 7:11 , waar dit sê dat die sonde dood.

Dit is egter abstrakte konsepte wat die skrywers van die Skrif het geweet hulle was nie van plan om lesers verwar in Bybeltye. In terme van die moderne literatuur, maar ons is minder gewoond aan lees personificaties van abstrakte idees of konsepte, ‘n feit dat die Getuies politieke oogpunt gebruik om bose leerstellings te bou.

Die Bybel stel dit duidelik praat van die Heilige Gees as ‘n persoon en God

Maar selfs vandag kan ons sien dat wanneer die Bybel praat van die Heilige Gees, verwys of duidelik praat van ‘n Goddelike Persoon, dit is God self, die derde persoon in die Heilige Drie-eenheid. Aanhalings is ontelbare, maar laat my asseblief te noem ‘n paar verse van die feit dat dit feitlik onbetwiste vir eeue te illustreer.

In Handelinge 5: 3-5 , byvoorbeeld, die hartseer verhaal genoem wanneer Ananias probeer San Pedro aftrekker geld bedrieg uit ‘n huis wat Ananias vrywillig verkoop het:

3 En Petrus sê: Ananias, waarom het die Satan jou hart vervul om vir die Heilige Gees te lieg en van die prys van die grond?

4 Blankes, kan jy nie jou eie bly? en verkoop, is dit nie in jou mag nie? Hoekom het jy dit in jou hart? Jy het nie vir mense gelieg nie, maar vir God.

5 En toe Ananías hierdie woorde het hy neergeval en verval. En ‘n groot vrees het almal aangegryp wat dit gehoor het.

Hier sien ons eerste Ananias probeer om die Heilige Gees (vers 3) te lieg en nog later lees ons dat God self gelieg het (vers 4). Hierdie verse toon duidelik dat die Heilige Gees is God. So eenvoudig nie. Nie nodig om te klop om die bos of op soek na antwoorde op filosofiese of esoteriese teks wat werklik bied geen uitdaging nie inherent interpretasie, tensy jy regtig wil die gang met ‘n doel interpreteer.

Die Vader, die Seun en die Heilige Gees: Alle gelyktydig woon hart gelowige se

Ons kan ook terugkeer na Hoofstuk 14 van San Juan vir ‘n oomblik om meer bewyse oor die persoon en goddelikheid van die geseënde Heilige Gees vind. Vir hierdie (en soos altyd) Ek stel voor jy lees al die Hoofstuk 14 konteks (wat deur die manier is dit een van die mooiste hoofstukke van die Bybel). Maar vir eenvoud, ek sal net die mees relevante verse te noem om te wys dat die Heilige Gees is ‘n Persoon, en op dieselfde tyd, is ook God.

dan onthou wat die Here Jesus gesê by die geleentheid:

16 En Ek sal die Vader bid, en Hy sal julle ‘n ander Trooster te wees vir ewig by julle te gee;

17 die Gees van die waarheid wat die wêreld nie kan ontvang nie, omdat dit nie sien en Hom nie ken; Maar jy ken Hom, omdat Hy by julle bly en in julle sal wees ….

22 Hy het gesê Judas (nie Iskariot): Here, hoe is dit dat jy sal jouself duidelik vir ons en nie aan die wêreld?

23 Jesus antwoord en sê: Hy wat my liefhet sal my woord bewaar; en my Vader sal hom liefhê, en Ons sal na hom toe kom en by hom woning ….

26 maar die Trooster, die Heilige Gees, wat die Vader sal stuur in my Naam, sal Hy julle alles leer en sal julle herinner aan alles wat ek gesê het.

Ek dink in hierdie geval ook die woorde van Jesus is baie duidelik en voor die hand liggend. Die Here sê eerste in vers 17 dat die Heilige Gees ” by julle bly ” en dat ” dit in julle sal wees ” (dit wil sê in die hart van al die dissipels van Christus), dan Jesus voeg by dat hy en die Vader woon in wat hou die woord van God (vers 23).

Ek dink die uitspraak is duidelik in die ore van iemand wat opreg en met die hulp van God wil verstaan.

Hoe is dit dat die Vader, Jesus, en die Trooster woon saam in die hart van die gelowige? Want die Vader, die Seun en die Heilige Gees is ‘n God wat gelyktydig manifesteer op drie verskillende mense. Die Vader stuur die Heilige Gees in die Naam van Jesus die gelowige troos.

Meer Bybelse getuienis oor die Godheid

Ek dink regtig nie ons moet meer verse of Bybelse gedeeltes om te besef dat die Heilige Gees is ‘n goddelike persoon, en wat woon saam met die Vader en die Seun, en is dus ook God. Maar as die leser is nie ten volle oortuig en bo alles geword (die meeste seker is, is dat dit in verband te danke aan enige van hierdie sektes wat die Trinitariese leer ontken), het ek ingesluit by die einde van hierdie essay ‘n paar ekstra verse wat sal jou toelaat om te sien vir jouself (of dieselfde) wat die Heilige Gees kan nie enige krag of energie. 3

Ek het ook bygevoeg ‘n skakel na ‘n ander verhoor van Baptist pastoor Paul Santomauro waar hy baie duidelik verduidelik ook dat die Heilige Gees nie net die aktiewe krag van God kan wees. Die redes hiervoor is ook baie logies: ‘n “krag” kan nie die drie primêre eienskappe van persoonlikheid wat die gedagte is nie, wil en emosies. 4  

Daar is regtig ‘n baie van die materiaal op die Internet praat oor die Heilige Gees en die Heilige Drie-eenheid, maar dit lyk asof alles om te wees Christelike is nie regtig ‘n Christen (soos die ou gesegde lui ” alles wat geblink is nie goud “), en is dus moet onthou dat dieselfde Heilige Gees wat al die skrywers van die Bybel geïnspireer het ook gewaarsku dat in die eindtyd sal daar baie valse profete wat probeer om te mislei indien moontlik ook die uitverkorenes ( Mattheus 24: 24 ).

Hou eerbied en respek vir die Heilige Gees

Ten slotte, moet ‘n mens altyd versigtig wees wanneer jy praat oor God. Dit mag wees dat dit dalk in swakheid, om hul eie voorlopige gevolgtrekkings of (soos gebeur meer dikwels) om die menings van ander sektes of godsdienste aanvaar, ‘n mens kan word vernederend die persoon van God self.

Laat ons onthou dat dit Jesus Christus self wat gesê het dat die onvergeeflike sonde was die lastering teen die Heilige Gees ( Mark 3: 22-30 ). Terwyl hierdie gedeelte bied sy eie uitdagings van interpretasie (en ontleed hier dwing ons uit die hoofonderwerp verband hou om te kry 5 ), wat ‘n mens altyd moet onthou dat God jou altyd aan hom het eerbied en respek.

Ek weet dat dit die laaste verklaring dit lyk onnodig (vir enigiemand wat beweer dat hy ‘n volgeling van Christus te wees), maar ek dink dit is so belangrik dat dit verdien om daardie risiko te neem.

God is die Skepper van die heelal en ons altyd onthou dat ons net stof. God is nie net die Almagtige, die Alwetende en Alomteenwoordige, is ook ‘n God van liefde wat vir jou omgee. Persoonlik, en om intens volg al die aksies van sy lewe, en wie het nie gehuiwer te eniger tyd te stuur sy eie enigste seun, sodat deur sy dood, om te glo in Jesus, kan ons heil vind ( Joh 3: 16 ).

Finale Gedagtes en Gevolgtrekking

Die geheim van die Heilige Drie-eenheid is een van die mees noodsaaklike dogmas binne die Christelike geloof. Alhoewel dit ‘n term wat nie spesifiek in die Heilige Skrif, die hele Bybel praat en getuig van ‘n God gemanifesteer in drie persone in wese dieselfde; dws gelyk in wese maar verskil in funksie: Vader, Seun en Heilige Gees. Ek dink nie dit is ‘n perfekte konsep omdat die menslike verstand te onvolmaakte om al die ewige verborgenhede van die Almagtige God te verstaan, maar selfs so, ek is van mening dat die trinitariese konsep is egter die duidelikste konsep wat ons as menslike wesens ons kan kry om te verstaan ​​met ons beperkte begrip.

Ek dink ook dat as mense, ons het om te verstaan en bo alles moet ons ons beperkings te aanvaar en nie probeer om te gaan as wat God gekies het om te wys (veral nie na ekstra – Bybelse bronne om inligting onbekende vind). Onthou dat Paulus homself, ondanks die feit dat in die derde hemel is ( 2 Kor 12: 2 ), het hy nederig vir ons gesê dat ons ken ten dele en ons getuig deel ( 1 Kor 13: 9 ). Onthou dat die verborge dinge is vir die HERE onse God, die meer geopenbaar gelowiges om die Een Ware God, altyd dien die Here van die Leërskare ( Deuteronomium 29:29 ).

Ten slotte, sal die verborgenheid van die Heilige Drie-eenheid ‘n groot geheim van God se liefde bly vir ons mense onvolmaakte en beperkte krag van denke, onvolmaakte wesens wat ten spyte daarvan dat die sondaars, God self vlees geword soos ‘n man vir ons gee ewige saligheid in hierdie wêreld en die vertroosting van die Gees van die waarheid. So ek dink op die oomblik is ‘n raaisel vir ons, want in hierdie wêreld sal ons nooit volle kennis. Deels ons weet en ons getuig deel, meer so as die volmaakte kom wat gedeeltelik oor was:

En sonder omstredenheid groot dit is die verborgenheid van die godsaligheid:

God [Vader] is geopenbaar in die vlees [Seun], geregverdig in die Gees [die Heilige Gees] … “( 1 Timoteus 3: 16 )

Amen.

Notas:

1) Redenering uit die Skrif ( Redenering uit die Skrif [New York: 1985], 85), wat gepubliseer is deur die Wagtoring-organisasie van Jehovah se Getuies (in die oorspronklike Engels): ” … Die Heilige Gees is die aktiewe krag van God. Dit is nie ‘n persoon nie, maar is ‘n kragtige krag wat God laat voortspruit uit homself aan sy heilige wil te volbring . ”


2) Ibid., 85.


3) Soos altyd, Ek beveel die lees van die hele Skrif aanhalings wat ek of ander in konteks genoem. Ek weet dit lyk soos ‘n monumentale taak, en dit is nie, maar dit is nietemin ook nodig. Die lys hieronder aangebied toon dat die Heilige Gees is ‘n Goddelike Persoon, die derde in die Heilige Drie-eenheid. Hierdie lys is nie volledig in enige oomblik, maar kon eerder die begin van ‘n lang reis op soek na die waarheid wees:

Die Heilige Gees getuig ( Joh 15: 26 en Romeine 8: 16 ); die Heilige Gees lei die Waarheid ( Johannes 16: 13 ); verheerlik die Heilige Gees ( Johannes 16: 14 ); die Heilige Gees lei evangelisasie ( Hand 16: 6 ); die Heilige Gees intree ( Romeine 8: 26-27 ); stuur die Heilige Gees ( Handelinge 13: 4 ); Die Heilige Gees maak besluite binne die Kerk ( Hand 15:28 en Handelinge 20:28 ); die Heilige Gees veroorsaak profesie ( Hand 11: 27-28 en Hand 21:11 ); die Heilige Gees bevele ( Hand 11: 12 en 13: 2 ); die Heilige Gees gee gawes ( 1 Kor 00:11 ); openbaar die Heilige Gees ( Luk 02:26 ); en uiteindelik die Heilige Gees spreek volledige sinne ( Handelinge 8: 29 ).


4) Paulus Santomauro, ” Is die Heilige Gees ‘n Persoon? “Link opgedateer in 9 Augustus 2016.


5) As jy belangstel om meer te leer oor die tradisionele interpretasie van daardie spesifieke gedeelte kan dalk lees een van die mees aanvaarde interpretasies (binne die evangeliese Christelike geloof) op die webwerf van die Ministerie GotQuestions.org is: Wat is die lastering teen die Heilige Gees?

In Defense of the Holy Trinity: New Testament (Part 3)

Note: This is mostly a machine translation from Spanish by Google.  However, I’ll do some minor editing as time allows me.  Thanks and I hope you find this essay useful. 

As many of you know, the concept of the Holy Trinity is not limited to the Hebrew Scriptures. Most evidence is found in the New Testament with the coming of Jesus of Nazareth: “God with us” in the Old Testament ( Matthew 1: 20-23 ).

The baptism of Jesus

Right from the very beginning of the ministry of our Lord Jesus Christ, that is, during His baptism in the Jordan River, for example, San Marcos tells how John the Baptist saw the Spirit of God descending upon the Son (in the form of a dove) and that after God the Father’s voice was heard “you are my beloved Son; I have pleasure in you “( Mark 1: 9-11 ).

Then, in the event that officially marked the beginning of Jesus’ ministry on earth, His baptism, the three Persons of the Blessed Trinity were already present there: In the time that God the Father anointed the Son with the blessed Holy Spirit.

The Great Commission

Another important story about the Trinitarian doctrine is also found at the conclusion of the Gospel according to Matthew.  In the last and perhaps the most important mandate that Jesus gave to his disciples about evangelism — to go and preach to all nations of the world.  This was a commandment that (by the way) the Lord gave not only to His eleven disciples who were present at that time, but also to all of those who would be his disciples through the ages (see best all Matthew 28: 16-20 in context):

All power is given unto me in heaven and on earth. Therefore go and make disciples of all nations, baptizing them in the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit; teaching them to obey everything I have commanded you ; and behold , I am with you alway, even unto the end of the world.

Apart from this clear Trinitarian statement ( “baptizing them in the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit “), I think we can get out of here a couple of additional lessons about the divinity of our Lord Jesus Christ.

Jesus Christ resurrected and He will judge all mankind

First, please notice that Christ said , “All power is given unto me in heaven and on earth ” ( verse 18 ), which is obviously a very strong statement in itself, as testified of his divine authority throughout the universe.  The Lord also had earlier told the apostles that He not only going to resurrect all the dead in the world, but also Jesus would judge all mankind; this would include all men, women and children of all ages, of all nations of the world ( John 5: 19-29 ).

The Omnipresence of Jesus

In addition, also notic that when the Lord said ” … behold , I am with you alway, even unto the end of the world ” (returning to Matthew 28:20 ), Jesus used this on “time I am with you” (present tense, not future).  In other words, Jesus clearly indicated that although he was physically into heaven, the Lord will never abandon his disciples spiritually.  The Lord has always remained spiritually on earth, dwelling in the heart of every believer, even after the Lord Jesus ascended to heaven in flesh and bones.

In an analogous way, when Christ came from heaven and took the form of man, He never stopped being in Heaven in Spirit, because of its Omnipresence.  The evidence of this last statement we may find so impressive we’ll find it that night when the Lord met with Nicodemus. There, Christ exposed this Pharisee other essential doctrines of Christianity in the historical leader: The need to be born again.

During that short speech (see also Jesus and Nicodemus ), the Lord also told that “no man hath ascended into heaven, but he that came down from heaven; the Son of man which is in heaven “( John 3: 13; verb “is” bold by this author for emphasis).  The important thing here is to note the present tense of the phrase “… it is in heaven.”  It was not written that Jesus “was” in heaven but “is” in heaven, even in the times that Jesus was physically here on earth, as was the case of that opportunity when this Pharisee came to Jesus at night.

In other words, when the Lord came down from heaven, He remained spiritually in heaven; and after his resurrection, when Jesus returned to heaven, He also remained spiritually in the heart of every believer (through the Holy Spirit after Pentecost in Acts 2 ).  Even before physical coming of Jesus Christ to earth, St. Peter himself tells us that the “Spirit of Christ” had already inspired many Old Testament prophets to write about Jesus ( 1 Peter 1:11 ).  These facts testify that although the Lord was physically or materially a man (being in one place when he was in flesh and bones), even with His own limitations on earth, spiritually Jesus is in that sense Omnipresent, a quality that is attributed to God alone.

Other evidence of his omnipresence can be found in John 1: 48 where the Lord Jesus saw Nathanael under the fig tree despite not having been physically there at that time.  Although some might think that if Jesus was there present, that would not explain the fact that Nathanael was amazed so that he exclaimed: ” Rabbi, you are the Son of God ” ( verse 49 ).

The angels worship the Thee Times Holy

We can also mention the intrinsic knowledge of the angels of God their Creator beings who not only referred to God as three persons, but also as one Lord at once.

First (returning for a moment to the Old Testament), we see the six-winged seraphim exclaiming: “Holy, Holy, Holy is the Lord of hosts” ( Isaiah 6: 3 ).  This same scene is repeated in the New Testament, where apparently these same beings with six wings and many eyes also praised the Lord again and in the same way: “Holy, Holy, Holy is the Lord God Almighty” ( Revelation 4: 8 ). In the latter two cases, these angels praise the Lord calling him thrice holy, and then refer to Him as one God (first as “Lord of hosts” and then as “Lord God Almighty”).

The Holy Trinity in the final salutation of Paul

There are other passages in the New Testament where it indirectly testifies of the Holy Trinity.  In 2 Corinthians 13:14 , for example, St. Paul writes in his final salutation: “The grace of the Lord Jesus Christ, the love of God, and the communion of the Holy Spirit be with you all. Amen.”  Here St. Paul also speaks of the love of God the Father, who sent his only Son to save us through the grace and comfort through communion and consolation of the blessed Spirit of God.  They are all different functions, but God is always the same.

Holy Trinity after the Resurrection of Christ

Similarly in John 15:26 , when Jesus was teaching his disciples what would happen after his glorious death, Jesus mentioned:

“But when the Comforter is come, whom I will send you from the Father, the Spirit of truth who proceeds from the Father, he shall testify of me” [bold text by author for emphasis].

From these words also we learn that the Holy Spirit proceeds from the Father and would eventually be sent by the Son to testify to the things that Jesus taught us when he was on earth.

The Holy Spirit as “Him”

This last verse we also will serve to introduce another important topic within the context of the doctrine of the Holy Trinity: The Person of the blessed Spirit of God, also called the New Testament the Holy Spirit or Comforter.

I think any honest person to read John 15: 26 would realize that the Lord Jesus is referring to the Holy Spirit as a Person (a “he” in the modern Castilian is written as “He”), it is in truth the Holy Spirit is God, the third Person of the Holy Trinity.

Example sect that degrades the Person of the Holy Spirit: Jehovah’s Witnesses

However, they will always see those who will try to challenge this conventional concept within what is the historical to try to put the danger of Christian faith, if possible, even the elect. Therefore, our study of the Trinitarian doctrine would be incomplete if it does not include some basic evaluation of at least one of the alternative dogmas that has tried to find a tradeoff what God has pinpointed about his own person explanation.

I think when we talk about opposing dogmas to the Trinitarian doctrine, the first thing that we come to mind most of us are Jehovah’s Witnesses, who call the Holy Spirit something like a kind of force or energy that emanates from God :

“… The holy spirit is God ‘s active force. It is not a person but a powerful force that God causes to emanate from himself to accomplish his holy purpose. ” 1

First notice the lack of reverence by calling the blessed Spirit of God just a “holy spirit” (with lowercase letters) precisely because for the Witnesses, the Holy Spirit is not a person, that is, not God, but for them is only a force or energy (such as wind, electricity, or nuclear energy).

To defend its doctrine, the Witnesses argue that the Holy Spirit is rather a “personification” of God 2 and typically mention some biblical quotations such as Luke 7:35 , where it says that wisdom have children; Genesis 4:10 , which says that the blood cries; or Romans 7:11 , where it says that sin kills.

However, these are abstract concepts that the authors of Scripture knew they were not going to confuse readers in Bible times. In terms of modern literature, however we are less accustomed to reading personifications of abstract ideas or concepts, a fact that the Witnesses have shrewdly used to build evil doctrines.

The Bible clearly speaks of the Holy Spirit as a person and God

However, even today we can see that when the Bible speaks of the Holy Spirit, refers or clearly speaks of a Divine Person, that is God himself, the Third Person in the Holy Trinity. Scripture quotations are innumerable, but please let me mention a few verses to illustrate the fact that it was virtually unchallenged for centuries.

In Acts 5: 3-5 , for example, the sad story mentioned when Ananias try to deceive San Pedro subtrahend money from a house that Ananias had sold voluntarily:

3 And Peter said, Ananias, why has Satan filled your heart to lie to the Holy Ghost, and the price of the land?

4 Whiles, you can not remain your own? and sold, was it not in your power? Why did you put this in your heart? You have not lied to men but to God.

5 And Ananias hearing these words fell down and expired. And great fear seized all who heard it.

Here we see first Ananias try to lie to the Holy Spirit (verse 3) and yet later we read that God himself had lied (verse 4). These verses clearly show that the Holy Spirit is God. That simple. No need to beating around the bush or seeking answers to philosophical or esoteric text that really presents no challenge not inherently interpretation, unless you really want to misinterpret the passage on purpose.

The Father, the Son and the Holy Spirit: All at once dwell in believer’s heart

We can also return to Chapter 14 of San Juan for a moment to find more evidence about the person and divinity of the blessed Holy Spirit. For this (and as always) I suggest you read all the Chapter 14 context (that by the way this is one of the most beautiful chapters of the Bible). However, for simplicity, I will mention only the most relevant verses to show that the Holy Spirit is a Person, and at the same time, is also God.

Then remember what the Lord Jesus said on that occasion:

16 And I will pray the Father, and he will give you another Counselor to be with you forever;

17 the Spirit of truth, whom the world can not receive, because it neither sees him nor knows him; But you know him, for he lives with you and will be in you ….

22 He said Judas (not Iscariot): Lord, how is it that you will manifest yourself to us and not to the world?

23 Jesus answered and said: He who loves me will keep my word; and my Father will love him, and we will come to him and make our home with him ….

26 But the Helper, the Holy Spirit, whom the Father will send in my name, he shall teach you all things and will remind you of everything I have said.

I think in this case too, the words of Jesus are quite clear and obvious. The Lord says first in verse 17 that the Holy Spirit ” dwells with you ” and that ” it will be in you ” (ie in the heart of all the disciples of Christ), then Jesus adds that he and the Father dwell in who keeps the word of God (verse 23).

I think the verdict is quite clear in the ears of anyone who sincerely and with the help of God wants to understand.

How is it that the Father, Jesus, and the Comforter dwell together in the heart of the believer? For the Father, the Son and the Holy Spirit are one God who manifests simultaneously on three different people. The Father sends the Holy Spirit in the name of Jesus to comfort the believer.

More biblical evidence about the Godhead

I really do not think we need more verses or biblical passages to realize that the Holy Spirit is a divine person, and who dwells with the Father and the Son, and is therefore also God. But if the reader is not fully convinced and above all become (most certain is that this in connection due to any of these sects who deny the Trinitarian doctrine), I have included at the end of this essay some additional verses that will allow you to see for yourself (or same) that the Holy Spirit can not be any force or energy. 3

I also added a link to another trial of Baptist pastor Paul Santomauro where he also explains very clearly that the Holy Spirit can not simply be the active force of God. The reasons are also very logical: A “force” can not have the three primary attributes of personality that are the mind, will and emotions. 4  

There really is a lot of material on the Internet talking about the Holy Spirit and the Holy Trinity, but everything seems to be Christian is not really a Christian (as the old saying goes ” all that glitters is not gold “), and is therefore must remember that the same Holy Spirit that inspired all the writers of the Bible also warned us that in the end times there will be many false prophets who try to deceive if possible even the elect ( Matthew 24: 24 ).

Keeping reverence and respect to the Holy Spirit

Finally, one must always be careful when you talk about God. It may be that perhaps through ignorance, to draw their own preliminary conclusions or (as happens more often) to accept the opinions of other sects or religions, one might be demeaning the person of God himself.

Let us remember that it was Jesus Christ himself who said that the unforgivable sin was the blasphemy against the Holy Spirit ( Mark 3: 22-30 ). While this passage presents its own challenges of interpretation (and analyze here force us to get out of the main topic 5 ), which one should always remember that God is you always have to have him reverence and respect.

I know this last statement it might seem unnecessary (for anyone who professes to be a follower of Christ), but I think it is so important that it deserves to take that risk.

God is the Creator of the Universe and we always have to remember that we are only dust. God is not only the Almighty, the Omniscient and Omnipresent, is also a God of love that cares about you. Personally, and to intensely follow all the actions of his life, and who did not hesitate at any time send his own only son so that through his death, to believe in Jesus, we can find salvation ( John 3: 16 ).

Final Thoughts and Conclusion

The mystery of the Holy Trinity is one of the most essential dogmas within the Christian faith. Although it is a term that is not specifically in the Holy Scriptures, the whole Bible speaks and testifies of one God manifested in three persons essentially the same; ie equal in essence but different in function: Father, Son, and Holy Spirit. I do not think it’s a perfect concept because the human mind is too imperfect to understand all the eternal mysteries of Almighty God, but even so, I am of the opinion that the trinitarian concept, however, is the clearest concept that we as human beings we can get to understand with our limited understanding.

I also think that as human beings, we have to understand and above all we must accept our limitations and not try to go beyond what God has chosen to show (especially not go to extra – biblical sources to find information undisclosed). Recall that Paul himself, despite having been in the third heaven ( 2 Corinthians 12: 2 ), he humbly told us that we know in part and testify part ( 1 Corinthians 13: 9 ). Remember that the secret things belong unto the Lord our God, the more are revealed believers to always serve the One True God, the Lord of Hosts ( Deuteronomy 29:29 ).

Finally, the mystery of the Holy Trinity will remain a great mystery of God’s love for us humans imperfect and limited power of reasoning, imperfect beings that despite being sinners, God Himself became incarnate as a man to give us eternal salvation in this world and the consolation of the Spirit of Truth. So I think at the moment is a mystery to us because in this world we will never have full knowledge. Partly we know and testify part, more so when the perfect comes what is in part was over:

And without controversy great it is the mystery of godliness:

God [Father] was manifested in the flesh [Son], justified in Spirit [the Holy Spirit] … “( 1 Timothy 3: 16 )

Amen.

Notes:

1) Reasoning from the Scriptures ( Reasoning from the Scriptures [New York: 1985], 85), published by the Watch Tower organization of Jehovah’s Witnesses (in the original English): ” … the holy spirit is the active force of God. It is not a person but is a powerful force That God causes to emanate from himself to accomplish His holy will . ”


2) Ibid., 85.


3) As always, I recommend reading all Scripture quotations that I or others mentioned in context. I know this seems like a monumental task, and it is, but it is nevertheless also necessary. The list presented below shows that the Holy Spirit is a divine person, the third in the Holy Trinity. This list is not exhaustive in any moment, but could rather be the beginning of a long journey in search of truth:

The Holy Spirit bears witness ( John 15: 26 and Romans 8: 16 ); the Holy Spirit guides the Truth ( John 16: 13 ); glorifies the Holy Spirit ( John 16: 14 ); the Holy Spirit directs evangelism ( Acts 16: 6 ); the Holy Spirit intercedes ( Romans 8: 26-27 ); sends the Holy Spirit ( Acts 13: 4 ); the Holy Spirit makes decisions within the Church ( Acts 15:28 and Acts 20:28 ); the Holy Spirit causes prophecy ( Acts 11: 27-28 and Acts 21:11 ); the Holy Spirit commands ( Acts 11: 12 and Acts 13: 2 ); the Holy Spirit gives gifts ( 1 Corinthians 12:11 ); reveals the Holy Spirit ( Luke 2:26 ); and finally the Holy Spirit speak whole sentences ( Acts 8: 29 ).


4) Paul Santomauro, ” Is the Holy Spirit a Person? “Link updated in August 9th, 2016.


5) If you are interested in learning more about the traditional interpretation of that particular passage might read perhaps one of the most accepted interpretations (within the evangelical Christian faith) on the website of the Ministry GotQuestions.org: What is the blasphemy against the Holy Spirit?